Aunque siempre relacionamos la causa del ruido con las pastillas de freno, en realidad puede ser un problema complejo y difícil de resolver. El ruido de los frenos generalmente se origina por la vibración en una parte del conjunto de transmisión de movimiento del vehículo, entre el neumático y la conexión al chasis. Esta vibración puede originarse en cualquiera de los elementos, desde el cojinete de la rueda hasta la rótula; no siempre es causada por la propia pastilla de freno, aunque muy a menudo es la que recibe la culpa. Dentro del propio sistema de frenos, es normal experimentar varias vibraciones, pero con frecuencia estas no son perceptibles, ya sea por la frecuencia o la intensidad. Sólo cuando aumenta la vibración se produce un ruido audible.

Cuando la vibración es elevada, se produce un efecto de “amplificación” debido a la superposición de las frecuencias de impulso y la “frecuencia de resonancia” de algunas de las partes del sistema de frenos. Dicho de otra manera, dos o más vibraciones ocurren simultáneamente, o una vibración aumenta en intensidad y, cuando esta vibración o vibraciones llegan al disco de freno, la pastilla de freno actúa como un micrófono/altavoz, amplificando el ruido y haciendo que es usuario del vehículo “escuche” la vibración, como si se tratase de un ruido generado por los frenos.

Necto cuenta con una serie de boletines sobre el ruido de los frenos y sugerencias útiles para diagnosticar el problema, qué síntomas se deben tener en cuenta en la propia pastilla de freno y sugerencias de extracción y montaje para evitar que se genere ruido en el futuro. En los siguientes archivos te damos una serie de consejos para conocer de dónde proceden esos ruidos y la manera de evitarlos: