Desde su lanzamiento en 2014, Ajusa dispone de un catálogo con más de 800 referencias de las principales marcas. La empresa, que inició su andadura en el sector del recambio fabricando juntas de culata, cuenta también, 45 años después, con un completo catálogo de juegos de tornillo de culata, juntas para turbo, taqués hidráulicos y árboles de levas.

Ajusa ha incorporado la última tecnología en maquinaria para garantizar un producto de máxima calidad. El ensamblaje y conformado de tubos se lleva a cabo con máquinas totalmente eléctricas, que aportan máxima precisión y repetitividad en la fabricación de cada tubo.

La materia prima empleada es sometida a exhaustivos controles de calidad y tiene especificaciones para aplicaciones hidráulicas, tanto de acero de carbono como aceros inoxidables. En cuanto a los elementos suplementarios destinados al soporte y sujeción del tubo al motor, se confeccionan mediante mecanizados de última tecnología.

Entre los distintos controles que pasan los tubos de engrase, como la medición de fugas o las pruebas a nivel de corrosión, se encuentra la verificación dimensional, que se realiza tanto en la fase de diseño como durante su desarrollo y producción. Ajusa utiliza para este tipo de verificaciones y procesos de diseño un brazo tridimensional de siete ejes equipado, además, con un láser tipo RS3 integrado.

Las cada vez más estrictas normativas anticontaminación y la búsqueda del ahorro de combustible han hecho que el turbocompresor se encuentre ya presente en casi el 90% de los motores actuales, favoreciendo la combustión y generando menores emisiones de CO2 a la atmósfera.

La principal función del tubo de engrase es lubricar el eje de turbo y, precisamente, el principal motivo de rotura del turbocompresor está relacionado con su mala lubricación. Para evitarlas y prevenir al elemento nuevo sustituido de futuras averías, los expertos recomiendan sustituir el tubo de engrase cada vez que se cambie el turbocompresor. Otros motivos de fallo son la presencia de suciedad en el sistema de lubricación, aceite en mal estado o la aparición de cuerpos extraños en la turbina.