Cada año, millones de nuevos turismos, vehículos comerciales, autobuses y otros automóviles se equipan de fábrica con las últimas soluciones para Equipo Original de Monroe y con tecnologías de suspensión electrónica de las carteras de productos de Suspensión Inteligente Monroe y Öhlins Racing. Así, uno de cada cinco turismos nuevos está equipado de fábrica con tecnología Monroe, marca que forma parte de DRiV Incorporated, una empresa de Tenneco.

Además, los amortiguadores Monroe y otros productos de rendimiento de conducción son la opción preferida para distribuidores de repuestos y proveedores de servicios que ayudan a mantener y restaurar, la seguridad, fiabilidad y las prestaciones en los vehículos. Para garantizar que estos profesionales de la posventa adquieran la experiencia necesaria para diagnosticar y reparar los sistemas de rendimiento de conducción más novedosos, DRiV y Monroe ofrecen formación, soporte técnico integral y accesibilidad a través del programa de educación técnica Garage Gurus.

En 2019, Monroe fabricó más de 100 millones de amortiguadores para los fabricantes de vehículos a nivel mundial y para el mercado de reposición. Eso es más de 8,5 millones de amortiguadores al mes y dos millones semanales. Además, todos los días, en el mundo, se recorren aproximadamente 800 millones de kilómetros con amortiguadores Monroe, tanto en Equipo Original como en posventa.

Cada año, las suspensiones de los vehículos se vuelven cada vez más sofisticadas en cada modelo. Una de las principales tendencias es la adopción de suspensiones electrónicas avanzadas que detectan y responden de manera continua a los cambios en el entorno de conducción. Para ayudar a los clientes cuyos vehículos están equipados con una de estas suspensiones adaptativas, Monroe ofrece amortiguadores electrónicos innovadores y de reemplazo para la posventa, Monroe Intelligent Suspension RideSense. Estas unidades, de tipo "montar y listo", son idénticas a los amortiguadores electrónicos instalados en Equipo Original en muchos de los modelos de vehículos más comunes, por lo que los consumidores pueden contar con un rendimiento de conducción y maniobrabilidad “como nuevos” tras la reparación.