Gas Natural Fenosa, en su Congreso del Gas Natural en el transporte, ha presentado este combustible como una alternativa viable a corto plazo para el transporte que además es una herramienta que contribuirá decisivamente a mejorar la calidad del aire en las ciudades y a reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno y de partículas en suspensión.


El gas natural comprimido (GNC) no contiene plomo ni trazas de otros metales pesados, lo que evita la emisión a la atmósfera de estos elementos. No emite partículas sólidas en suspensión, que es uno de los principales problemas ambientales que generan otros combustibles. No contiene azufre y, por tanto, no emite dióxido de azufre (SO2). Las propiedades químicas del gas natural permiten el uso de catalizadores, en particular de tres vías, con el que se minimizan las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), monóxido de carbono (CO) e hidrocarburos. Presenta niveles de emisión sonora inferiores a los producidos en los motores diesel: la reducción es de aproximadamente 10 decibelios, así como menores niveles de vibración.
En Gas Natural Fenosa consideran que el gas natural es un combustible muy competitivo, desde el punto de vista económico, se pueden lograr ahorros de hasta el 30% respecto al gasóleo y del 50% respecto de la gasolina.
El uso del gas natural en el automóvil está experimentada con éxito en muchos países. Josep Codorniu, director de soluciones y servicios energéticos de Gas Natural Fenosa,  dijo que en el mundo circulan  más de 14 millones de vehículos propulsados por gas natural, apoyados por una red de recarga de más de 20.000 estaciones. Pakistán, Argentina y Brasil poseen importantes cuotas de parque para este tipo de vehículos.
Cerca de 3.500 vehículos en España utilizan gas natural como combustible, la mayor parte de ellos vehículos pesados de ámbito urbano, como camiones de recogida de basura o autobuses