Según datos del Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil 2012, el 56 % de los europeos se plantearían comprar un vehículo 100 % eléctrico sabiendo que será más caro al comprarlo pero más barato en su utilización que uno equivalente con motor de explosión.

Hoy por hoy, el vehículo eléctrico sólo es rentable para los consumidores cuando hablamos en términos de kilometraje y precio de la energía. A la espera de una bajada en los costes de comercialización durante los próximos años, los primeros compradores deberán pagar más que por un vehículo de gasolina.

Los usuarios se muestran predispuestos y preparados para dar el paso hacia la era eléctrica, conscientes de que con el uso compensarán el precio de compra.

Entre los más predispuestos a adquirir un coche eléctrico tenemos a rusos (77%), italianos (74%), polacos (66%) y portugueses (65%). Los más reticentes son los británicos y turcos. En el caso de España, el 51% de los ciudadanos está dispuesto a adquirir un vehículo de estas características.