En la conferencia internacional Bosch ConnectedWorld 2017 de Berlín, celebrada la pasada semana, el proveedor de tecnología y servicios presentó un ordenador de a bordo para vehículos automatizados que, gracias a la Inteligencia Artificial, puede aplicar métodos de aprendizaje automático. Se espera que este nuevo ordenador guíe a los automovilistas a través del tráfico, incluso en situaciones complejas, o que sean nuevas para el automóvil.

“Estamos enseñando al coche a maniobrar por sí mismo a través del tráfico”, declaró Volkmar Denner, presidente del Consejo de Administración de Bosch, en la conferencia de la industria internacional sobre el Internet of Things. Los coches ya utilizan sensores Bosch para controlar el entorno, pero utilizando la inteligencia artificial también serán capaces de interpretar esas lecturas para hacer predicciones sobre el comportamiento de otros usuarios de la carretera. Para la construcción del núcleo del ordenador, Bosch planea colaborar con la compañía Nvidia, quien suministrará a Bosch un chip capaz de almacenar algoritmos generados con métodos automáticos de aprendizaje. Se espera que el ordenador de a bordo con inteligencia artificial entre en fase de producción, como tarde, a principios de la próxima década.

La inteligencia artificial desempeñará un papel clave en todas las áreas de negocio de Bosch, no sólo en la movilidad. “En tan sólo diez años será prácticamente imposible concebir un producto Bosch que, de alguna manera, no esté relacionado con la inteligencia artificial. Los productos, o bien la tendrán incorporada o habrán sido creados con su ayuda”, declaró Volkmar Denner. A principios de este año, la compañía anunció que estaba estableciendo un centro de inteligencia artificial. Bosch está invirtiendo unos 300 millones de euros en ampliar su experiencia en este área.

En su discurso de apertura en el Bosch ConnectedWorld 2017, ante una audiencia de unos 2.700 asistentes, Denner aludió a tecnologías innovadoras adicionales que abrirán nuevas áreas de negocio para Bosch. Además de la inteligencia artificial y la nube, una de ellas es la tecnología 'blockchain', que permite a los consumidores compartir datos online de manera segura sin involucrar a un tercero. De igual forma, permite firmar acuerdos y contratos online y realizar transacciones de forma segura, al tiempo que la tecnología asegura que los datos sean anónimos. Una 'blockchain' o cadena de datos se basa en un tipo de base de datos descentralizada que distribuye la información introducida a través de miles de ordenadores. Esto hace que sea imposible falsificar los datos y que los consumidores sean menos dependientes de un único centro de computación.

Por otro lado, el responsable destacó el uso práctico de una 'blockchain' mediante una demostración en directo, en cooperación con TÜV Rheinland, en la que se comprometió a poner fin a la práctica generalizada de fraude en el cuentakilómetros. Sólo en Alemania, los cuentakilómetros manipulados en vehículos causan unos 6.000 millones de euros en daños. La idea es combatir esta práctica fraudulenta con un libro de registro digital distribuido a través de muchos ordenadores. Los coches enviarán regularmente las lecturas de sus cuentakilómetros a estos ordenadores a través de un sencillo conector. Mediante una aplicación para smartphone, los propietarios de automóviles pueden comprobar el kilometraje real en cualquier momento y compararlo con el que refleja la pantalla del salpicadero. A la hora de vender su coche, podrán obtener un certificado que atestigua la exactitud del kilometraje del coche. También es posible compartir este certificado a través de Internet, por ejemplo, en una plataforma online de compraventa de automóviles.

Pero Bosch también está conectando el coche con el taller. Ante cualquier incidencia, el taller recibe automáticamente un aviso a través de la nube y puede prepararse para realizar las reparaciones necesarias. La logística conectada y los almacenes automatizados y conectados hacen que la pieza de repuesto esté lista y esperando la llegada del cliente. Por medio de unas gafas de realidad aumentada que muestra las instrucciones de montaje necesarias, el mecánico podrá realizar el trabajo de forma mucho más rápida y fácil. La ventaja para los conductores es que pueden volver a su coche y continuar el viaje después de una breve espera, sin necesidad de tener que volver a recogerlo al día siguiente y sin que se produzca ningún otro coste extra.