Debido a las restricciones de distanciamiento impuestas con motivo de la pandemia del coronavirus, muchos trabajamos desde casa en lugar de desplazarnos al trabajo cada día. La consecuencia de todo ello es que el tráfico rodado se ha reducido drásticamente en toda Europa, y en algunos lugares prácticamente se ha detenido por completo. De acuerdo con algunos proveedores de datos de navegación, ciudades como Madrid, Milán y París han experimentado una caída del 80% al 90% en el volumen de tráfico. Por ello, muchos conductores se preguntan si su coche podrá arrancar correctamente cuando se relajen las restricciones.

“No hay motivos para preocuparse si el vehículo estaba en buen estado”, responde Ulrich Germann, responsable de Formación Técnica de Clarios. “Cuando la gente se va de vacaciones, por ejemplo, no suele utilizar su vehículo durante semanas”, explica Germann. Por ese motivo, la norma europea relativa a las baterías establece que éstas deben ser capaces de responder ante este tipo de situaciones y volver a funcionar correctamente tras unas semanas de inactividad. “Una batería en buen estado, en un vehículo con un adecuado mantenimiento, se descarga menos de un 3% al mes. La situación solo es crítica si el estado de carga es inferior a 12,4 V.”

Sin embargo, el creciente uso de dispositivos electrónicos pone a prueba las baterías, incluso cuando el vehículo está inactivo. Esto se debe a que algunos de esos dispositivos deben permanecer en modo standby, aun cuando no se utiliza el coche. Esto sucede, por ejemplo, con la alarma y el sistema de acceso al vehículo sin llave, que están permanentemente activos. Además, según las estadísticas de Clarios, el 34% de las baterías comprobadas en Europa no están en buenas condiciones. Por ello, Germann recomienda a los propietarios de vehículos seguir unos sencillos consejos cuando el coche vaya a estar parado un periodo de tiempo, y así mantener la batería lo más cargada posible.

Usar el cierre centralizado del vehículo. De esta manera el coche pasará a “modo reposo” y el consumo energético de todos los dispositivos eléctricos se reducirá al mínimo”. Las puertas y el maletero solo deberían abrirse cuando fuera realmente necesario. Esta acción activa los dispositivos eléctricos, que consumen una cantidad notable de electricidad antes de regresar al modo reposo. “Recomendamos mantener la batería limpia y seca, dado que la suciedad y la humedad que pueda alojarse entre los bornes puede provocar fugas de corriente que pasen desapercibidas y aceleren la descarga de la batería”.

Si el coche solo se utiliza para desplazamientos cortos, es importante reducir el número de dispositivos activados cuando se conduzca. “Se debe apagar la radio y utilizar los elevalunas eléctricos y el techo solar eléctrico lo menos posible. Asimismo, solo deberíamos hacer uso del aire acondicionado en el nivel más bajo”. Todos estos dispositivos consumen electricidad que es mejor aprovechar para mantener cargada la batería.

“Incluso si se puede acceder fácilmente a la batería, sigue siendo mejor opción cargarla que desconectarla y extraerla del vehículo”, advierte Germann. En el caso concreto de los sistemas electrónicos de los vehículos más modernos, interrumpir el suministro eléctrico puede producir mensajes de error o la pérdida de datos, siendo a veces necesaria una visita al taller para su restablecimiento. “Basta con comprobar el voltaje cada cierto tiempo y sería conveniente recargar la batería lo antes posible si cae por debajo de los 12,4 V”, explica Germann.

En principio, se recomienda comprobar periódicamente el estado de las baterías más antiguas en un taller mecánico, sobre todo si el vehículo no se ha utilizado durante un largo periodo de tiempo. Los talleres pertenecientes al Programa de Mantenimiento Preventivo de Varta ofrecen este servicio de forma gratuita. En www.varta-automotive.es, los propietarios de los vehículos podrán localizar rápidamente el taller adherido al Programa de Varta más cercano para verificar el estado de su batería de forma gratuita.