Continental, compañía internacional de tecnología, ha estado estos días evidenciando, durante su participación en el CES de Las Vegas (feria de electrónica de consumo), cómo la 'Conectividad Holística' transforma los cambios evolutivos de los vehículos en una experiencia de movilidad revolucionaria.

En este sentido, la firma exhibe desde vehículos mejorados por el envío y recepción de datos online hasta innovadores conceptos de interfaz hombre-máquina.

Helmut Matschi, miembro del Consejo Ejecutivo de Continental y jefe de la división de Interiores, considera que desarrollar la parte del vehículo relativa a Internet requiere un estudio y adaptación de la tecnología al completo dentro y fuera de éste, desde la interfaz hombre-máquina (HMI) hasta el apartado motriz.

"En Continental lo llamamos conectividad holística, un todo que difiere de la suma de las partes que lo componen. Con nuestro Dynamic eHorizon (horizonte dinámico), las innovadoras interfaces de usuario y funciones de infoentretenimiento, mostramos en el CES cómo las innovaciones Continental hacen posible la movilidad del futuro", agrega acto seguido.

Sin duda, la reducción de consumo de combustible, la seguridad y la conducción automatizada tienen algo en común: que los vehículos puedan ver más allá. Para proporcionar a los vehículos la información actual y precisa necesaria para anticiparse y ver la carretera más allá de donde alcanza la visión.

Por otra parte, Continental trabaja en el desarrollo del Dynamic eHorizon, una tecnología basada en la nube que utiliza la información de la carretera para aplicarla a través de la electrónica del vehículo.

Así, por primera vez Continental presenta en las carreteras de Las Vegas cómo estos datos dinámicos permiten una reducción en el consumo de hasta un 4% con un vehículo Mild-Hybrid (48 voltios) con gestión de la energía conectada. En otro vehículo eHorizon, Continental utiliza datos dinámicos para aumentar el campo de visión del conductor y advertirle sobre situaciones de peligro mucho antes de que sean visibles.

Para su próxima generación de unidades principales y plataformas de infoentretenimiento, Continental desarrolla un concepto de utilización revolucionario que permite desplazar el contenido sobrepasando los límites de la pantalla y llevarlo a otras pantallas.

La base de esta tecnología, el servidor HMI, recibe las peticiones de las diferentes aplicaciones y sigue una estrategia de información inteligente que muestra información justo donde el conductor necesita verla, no sólo de acuerdo a sus necesidades, también en función de la situación de conducción.

Asimismo, mediante AutoLinQ, Continental expone una forma innovadora y un sistema operativo independiente para integrar aplicaciones desde el teléfono móvil del conductor o pasajeros en el sistema de infoentretenimiento del vehículo.

El uso de estructuras HTML5, tanto en el smartphone del usuario como en la unidad principal, permite que la tecnología AutoLinQ pueda instalar fácilmente aplicaciones en la unidad principal desde el smartphone y que se integren directamente en el innovador concepto HMI de la unidad principal. Al igual que las funciones preinstaladas, las aplicaciones descargables AutoLinQ siguen la lógica del HMI, lo que evita dificultades y mejora la experiencia de usuario del conductor.

Finalmente, diseño de futuro y una innovadora funcionalidad hacen el interior del vehículo atractivo e impresionante. Con su sistema Centerstack curvo, Continental está a la vanguardia en diseño de interiores para el vehículo conectado del futuro.

El sistema combina dos pantallas táctiles AMOLED de 12,3 pulgadas con feedback táctil activo, resistencia a la presión y detección de gestos. La unión de estas tecnologías de última generación permite un diseño muy flexible del HMI, además el feedback táctil y la resistencia a la presión con guía activa para el dedo reducen la distracción del conductor y aumentan la seguridad de conducción.

Gracias a los innovadores procesos de moldeado, la superficie de plástico curvado tiene un aspecto de calidad que normalmente requeriría un cristal mucho más costoso como material principal.