La utilización de una solución de grafeno puede servir para potenciar eficiencia en los motores de combustión, aprovechando calor perdido nos escapes y convirtiéndola en electricidad, indican nuestros compañeros de TurboOficina.

A través de webs dedicadas a la divulgación de innovaciones científicas, ha sido dada a conocer una nueva tecnología, que podrá dar un nuevo impulso a los automóviles que hacen uso de motores de combustión.

Utilizando el grafeno como material, un equipo de la Universidad de Manchester diseñó un equipamiento designado Ballistic Rectifier (Retificador de Balística, en una traducción directa) que pretende disminuir el desperdício energético de los automóviles.

Así, utilizando nanopartículas en una solución de grafeno, sería posible convertir en electricidad el calor disipado por los gases de escape, que pueden alcanzar temperaturas en la orden de los 600ºC

La energía recuperada de esta forma sería, después, transferida para la alimentación de sistemas como el aire condicionado o las direcciones eléctricas.

Las ventajas serían aún más evidentes en los modelos híbridos, pues sería posible almacenar en las baterías de estos vehículos la energía recuperada a través de la conversión del calor nos escapes.