Actualmente, la movilidad eléctrica presenta dos problemas fundamentales: no existe suficiente aceptación por parte de los conductores, y la producción de electricidad procede, en su mayor parte, del carbón y de la quema de otros combustibles fósiles. Si los vehículos eléctricos utilizan la electricidad producida de este modo, solo cambia en principio el lugar de las emisiones de gases contaminantes, no su cantidad ni el efecto perjudicial para el medio ambiente. Para que los automóviles eléctricos sean más amigables con el entorno medioambiental, la energía que se emplea para la conducción debe provenir necesariamente de fuentes renovables.

Los vehículos eléctricos también son bastante más caros que los de gasolina o diésel, tienen una autonomía relativamente corta y la recarga de la batería conlleva demasiado tiempo. Además, aún no hay suficientes estaciones de carga para los automóviles eléctricos. No es de extrañar entonces que las cifras de ventas sean bajas. Además, los incentivos económicos y las promociones estatales solo suponen una pequeña ayuda.

Esta serie de problemas se evita con un vehículo eléctrico equipado con una batería y un amortiguador para requerimientos especiales de potencia. Por ejemplo, durante las aceleraciones fuertes y las pendientes pronunciadas el amortiguador se encargaría de suministrar la potencia necesaria de manera constante.

Se ha intentado equipar a los automóviles con paneles solares para lograr atajar tales problemas, pero en nuestras latitudes la luz solar no es suficiente. Así que por las noches y los días nublados se hace necesario el uso de una batería.

Por otro lado, los automóviles eléctricos con “Neutrino inside” utilizan la energía de la radiación no visible, concretamente la de los neutrinos, que se hallan presentes siempre y en todas partes, y permiten obtener la energía requerida para la conducción. El flujo de partículas de alta energía de los neutrinos está disponible independientemente de la hora del día, del clima y de la ubicación geográfica. Los ganadores del Premio Nobel de Física del 2015 han demostrado con su trabajo que los neutrinos tienen masa. Por tanto, al aprovechar esta energía, se dispone de una fuente de energía infinita, limpia y sostenible.

Los dispositivos "Neutrino inside" que aprovechan la fuente de energía citada ya están disponibles, aunque en este momento todavía se encuentran en una escala de laboratorio. No obstante, eso cambiará previsiblemente en el futuro. Estos Neutrino Power Cubes consisten en películas especialmente recubiertas que se apilan y se superponen entre sí. El revestimiento es de silicio y grafeno dopados y procesados nanotécnicamente. Este material no atrapa los neutrinos, pero la radiación emite una pequeña parte de su energía cinética a esos materiales, generando vibraciones. Estos pulsos o vibraciones, amplificadas por resonancias, generan un flujo constante de electrones. Un módulo del tamaño de una hoja DIN A4 puede proporcionar en la actualidad unos pocos vatios de energía. Si se quisiera proporcionar el suministro de energía básico de una vivienda unifamiliar con aproximadamente 5-10 kW, se necesitarían varios de estos módulos, que abastecerían las diferentes necesidades de energía en cada momento a través de una administración energética inteligente y mediante una batería de reserva.

Los dispositivos de Neutrino inside se pueden emplear no solo para la movilidad eléctrica, también para otros usos. Por supuesto, los primeros pasos son como fuente de alimentación de pequeños electrodomésticos, los cuales muestran la aplicabilidad funcional de esta nueva tecnología. Esto debería realizarse para el año 2020.