Con paso lento pero firme la industria automovilística eléctrica se va afianzando en España, y llega para quedarse. El grupo empresarial Ticnova, especializado en tiendas de proximidad en informática y electrónica de consumo, inaugura en Reus la primera fábrica española de baterías de litio-ión. Se trata de productos pensados para coches eléctricos pequeños, de dos a cuatro ruedas, y con una cilindrada máxima de 250 centímetros cúbicos. Aunque la fabricación no se pondrá en marcha hasta el año que viene, el proyecto ha supuesto una inversión de un millón de euros y la contratación, por el momento, de unas veinte personas.

La planta de Reus fabricará baterías sueltas -tendrán el tamaño aproximado de una caja de zapatos y cada una pesará unos cinco kilos- con la voluntad de lograr una autonomía de entre 15 y 20 kilómetros, "en función del tamaño del vehículo, del peso del pasajero, de la velocidad y de la cilindrada del coche o moto", según explica el director técnico de Ticnova, Albert Colom. El sistema parte de la patente denominada EMIC y consiste en el almacenaje de la energía en varios cartuchos portátiles, de manera que se podrán retirar o añadir baterías para adaptar la autonomía a las necesidades o presupuesto del usuario.

El funcionamiento será bien simple: los cartuchos se instalan debajo del asiento del vehículo y el conductor los puede extraer con facilidad para recargarlos en casa o en cualquier lugar donde disponga de una toma de luz. Colom admite que es un sistema "muy sencillo" y confía que tenga "una buena acogida en el sector" pese a la timidez con que se están dando los primeros pasos en el país. De hecho, Ticnova se lanza a la aventura con un proyecto que les permite diversificar su actividad productiva y buscar nuevos nichos de mercado.

El proyecto nace en el año 2010 a través del Consorcio del Vehículo Eléctrico e Híbrido de Dos Ruedas (Convehidor), integrado por cinco empresas, una de ellas Ticnova, que será la responsable de la fabricación de las baterías. La compañía tiene sede en Alicante, Taiwán y Reus, y es aquí dónde ha decidido instalar la primera planta de España que producirá baterías de litio-ión para vehículos eléctricos. Desde principios del año pasado y hasta la actualidad ha trabajado en el diseño y ha fabricado los primeros 50 prototipos funcionales.