Toyota Motor Corporation anuncia algunos de los avances alcanzados en el desarrollo de tecnologías de conducción automatizada y otros proyectos del Toyota Research Institute (TRI), el centro de investigación constituido a finales de 2015, con sedes en Silicon Valley -California- y Cambridge -Massachusetts-, que trabaja en nuevas tecnologías, Inteligencia Artificial (AI) y robótica.

Toyota ha publicado un resumen completo de su trabajo en el ámbito de la conducción automatizada, un libro blanco que incluye la filosofía que orienta su visión tecnológica, sus programas de investigación actuales y sus planes de productos a corto plazo. Este documento refleja la forma en que Toyota ve el potencial de incrementar drásticamente la seguridad vial y ampliar las opciones de movilidad de las personas de todo el mundo, para ayudar en la consecución de una sociedad en que la movilidad sea segura, práctica, agradable y accesible para todo el mundo.

El informe resume las funciones ‘Guardián' y ‘Chófer' que guían la investigación en conducción automatizada de Toyota y el prototipo Mobility Teammate, que encarna la convicción de Toyota de que las interacciones entre conductores y vehículos deben reflejar las existentes entre amigos íntimos que comparten una finalidad común, se cuidan unos a otros y, cuando lo necesitan, se prestan ayuda. El libro blanco está disponible en www.automatedtoyota.com.

Desde la presentación de su nuevo vehículo de pruebas en conducción automatizada, en marzo de 2017 (más información), el TRI ha ido actualizando a gran velocidad su tecnología en este campo hasta avanzar de una Plataforma 2.0 a Plataforma 2.1. En paralelo a la creación de esta innovadora plataforma de pruebas, el TRI ha conseguido avances importantes en lo que se refiere a modelos informáticos de percepción de aprendizaje profundo, gracias a los cuales los sistemas de vehículos automatizados pueden captar con más precisión el entorno que les rodea, detectar objetos y vías y calcular una mejor predicción de la ruta de conducción más segura.

Estas nuevas estructuras informáticas son más rápidas, más eficientes y mucho más precisas. Además de la detección de objetos, las capacidades de predicción del modelo también pueden ofrecer datos sobre los elementos de la vía, como señales de tráfico, verticales y horizontales, para promover el desarrollo de mapas, que son un componente clave de la funcionalidad de conducción automatizada.

La Plataforma 2.1 también amplía la cartera de proveedores del TRI, al incorporar un nuevo sistema LIDAR de alta fidelidad suministrado por Luminar. Este nuevo LIDAR proporciona un mayor rango de detección, una nube de puntos mucho más densa para detector mejor las posiciones de objetos tridimensionales y un campo de visión que es el primero en ser configurable dinámicamente, lo que significa que los puntos de medida se pueden concentrar allí donde más se necesita la detección. El nuevo LIDAR se combina con el sistema de detección existente para alcanzar una cobertura de 360º. El TRI espera colaborar con otros proveedores a medida que aparezcan otras tecnologías innovadoras en el futuro.

En la Plataforma 2.1, el vehículo de pruebas cuenta con un segundo conjunto de mandos, en el lado del pasajero delantero, con un volante totalmente operativo con trasmisión por cable y pedales de acelerador y freno. Así, el equipo de investigación puede sondear métodos eficaces para transferir el control del vehículo entre el conductor humano y el sistema autónomo en diversos escenarios complejos. También ayuda con el desarrollo de algoritmos de aprendizaje automático para aprender de conductores humanos expertos y ofrecer asesoramientos a los conductores noveles.

El TRI ha diseñado asimismo un enfoque unificado para mostrar los distintos estados de autonomía del vehículo, a través de una interfaz de usuario común entre todas las pantallas, indicadores luminosos de colores y un lenguaje tonal vinculado a las funciones ‘Guardián' y ‘Chófer'. También se está experimentando con mayores niveles de conciencia de la situación por parte del conductor, mostrando una nube de puntos que representa todo lo que ‘ve' el vehículo en la pantalla multimedia de la consola central.

En el modo ‘Guardián', el conductor humano mantiene el control del vehículo y el sistema de conducción autónoma funciona en paralelo, analizando posibles situaciones de riesgo e interviniendo para proteger a los ocupantes del vehículo si es preciso, en caso de que detecte una posible colisión. La función ‘Chófer' es la versión de Toyota del nivel de autonomía 4/5 SAE, en que todos los ocupantes del vehículo son pasajeros. Ambos enfoques se basan en el mismo conjunto de tecnologías de sensores y cámaras.