Los automóviles que integran la recién descubierta Colección Baillon permanecieron olvidados durante más de medio siglo en almacenes y graneros de una propiedad ubicada al oeste de Francia.

Los vehículos que integran esta colección (60 modelos) fueron adquiridos por el empresario Roger Baillon, quien dirigía una compañía de transportes y tenía la intención de montar un museo privados.

Remarcar que el descubrimiento de esta colección supone un hallazgo único por la diversidad y la exquisitez de las piezas.

En este sentido, la casa de subastas Artcurial anunció hace escasas fechas la venta de los cotizados modelos, algunos de ellos anteriores a la I Guerra Mundial.