Hasta los Reyes magos de Oriente tienen que tener en cuenta la importancia de un correcto mantenimiento del vehículo. Y si no, que se lo pregunten al rey Baltasar que, en la cabalgata de Alicante se quedó sin frenos cuando cuando bajaba una calle con una pendiente pronunciada. El conductor del vehículo se percató de la avería y, para esquivar al público presente, dio un volantazo que lo ha sacado del desfile y ha estrellado el coche contra el parque de Bomberos.

 

Al parecer, su majestad ha salido algo contusionado pero sin heridas de gravedad, y se ha subido al coche de su colega Gaspar para finalizar el recorrido. El coche ha quedado dañado, así como la puerta del edificio de Bomberos.