Según la Dirección General de Tráfico (DGT), durante la operación salida, puesta en marcha el 19 de diciembre, está previsto que se realicen más de 20 millones de desplazamientos. Para reducir el número de accidentes y víctimas al volante, se aumentarán los controles policiales y se activará un dispositivo que finalizará el 6 de enero a medianoche. Desde TÜV SÜD recomiendan tener en cuenta una serie de consejos vinculados con el alumbrado y los neumáticos del vehículo para evitar problemas esta Navidad.

Durante el invierno, la técnica de conducción debe adaptarse a las condiciones meteorológicas, ya que muchas carreteras están cubiertas de nieve o hielo, y la mayoría de los desplazamientos se producen al anochecer o durante horas de plena oscuridad. Todo ello, dificulta considerablemente el frenado del vehículo y la iluminación, por lo que conviene mantener al menos tres veces la distancia de seguridad. “Aunque tengamos los mejores neumáticos del mercado o sistemas de asistencia modernos, no garantizan una parada inmediata en ciertas situaciones”, destaca Juan Portillo, director técnico de la División de ITV de TÜV SÜD España.

En este sentido, TÜV SÜD aconseja comprobar el estado del vehículo antes de iniciar desplazamientos de larga distancia. “Al menos debemos dedicar unos minutos, previos al viaje, a examinar el vehículo para evitar cualquier incidencia”, explica el experto. Para empezar, “debemos comprobar que las luces funcionan correctamente, teniendo en cuenta los indicadores laterales, las luces de freno y alumbrado, así como asegurar el correcto funcionamiento del sistema de antihielo y antivaho para aumentar la visibilidad desde todas las direcciones”. Antes de pisar la carretera, también es necesario revisar la presión de los neumáticos y de rodadura de estos, así como comprobar la rueda de repuesto y llevar consigo cadenas para nieve o neumáticos de invierno si en el viaje hay posibilidades de tener nevadas.

Para garantizar la seguridad del vehículo y sus ocupantes, TÜV SÜD recomienda solicitar cita previa con al menos una semana de antelación en la estación de ITV más cercana. “En verano, los clientes suelen ser más previsores y anticipan la revisión del vehículo para tener su coche listo y seguro antes de salir de viaje. En cambio, durante el invierno, suele ser más común pasar la ITV durante las propias vacaciones. Por lo general, no disponen de tiempo libre en su día a día y hay menos días laborables, es decir, menos citas disponibles”, explica Carlos Morillejo, director de Sales & Marketing de la División ITV de TÜV SÜD España.

Por su parte, Portillo asegura que los defectos del vehículo no dependen de la estacionalidad, “pero para evitar cualquier problema, especialmente en situaciones de emergencia, conviene acudir a talleres autorizados y chequear periódicamente el sistema de alumbrado y señalización para ser visto sin dificultad, el estado y presión de los neumáticos, pues es el único contacto con el suelo y debe estar en condiciones óptimas, y el estado de los limpiaparabrisas y el nivel de líquido de frenos y aceite”.

Según los datos de Aeca-ITV, los defectos técnicos graves más comunes fueron de alumbrado y señalización (20,9%); ejes, neumáticos y suspensiones (20,1%), exceso de emisiones contaminantes (16,2%) y relativos a los frenos (13,3%). Sin embargo, el director técnico incide en que cerca del 20% no realiza la inspección correspondiente por miedo a un rechazo que le obligue a tener que reparar el vehículo para seguir circulando. “Esta situación puede implicar una sanción económica, la denegación del seguro o un accidente, por tanto, un desenlace mucho más negativo”.