Tomar cerveza o cualquier tipo de alcohol al tiempo que se conduce puede ser muy peligroso, incluso mortal. Pero mezclar esta bebida con el vehículo puede llegar a ser una buena combinación.

Gracias a un grupo de ingenieros de Nueva Zelanda, un coche podría funcionar con cerveza y, además, conseguir varios beneficios.

 

Se trata de 'Brewtroleum', un tipo de combustible compuesto por etanol procedente de la levadura, y que, según expertos, es tan eficiente como una gasolina 'premium'. Durante el proceso de producción, las empresas cerveceras utilizan la levadura sobrante para ser arrojadas a la basura o usadas para alimentar animales.

Sin embargo, éstas pueden ser destiladas y se transformadas en etanol, que mezclado con petróleo regular se consigue un combustible que es 10% etanol y 90% petróleo (E10).

La cervecera neozelandesa DB Export considera que esta gasolina tiene varios beneficios, ya que limpia el motor del exceso de agua y corrosivos. Además, asegura que es eficiente y podría tener el mismo rendimiento que una gasolina de alta calidad.