El último Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto que modifica el Reglamento General de Vehículos, de manera que los fabricantes e importadores de vehículos de categoría N (camiones) estarán obligados a expedir la tarjeta ITV en soporte electrónico, eliminando de ese modo el carácter opcional de emitir el documento en soporte papel.

 

Según explican desde la propia Administración, la decisión aprobada por el Consejo de Ministros redundará en una reducción tanto de las cargas administrativas como de los costes asociados a las mismas.

En este sentido, la obligatoriedad de expedir la tarjeta ITV en soporte electrónico tiene un coste de dos euros, una cantidad muy inferior a los 30 euros que supone emitirla en papel.

Teniendo en cuenta que la obligatoriedad de expedir la tarjeta ITV en formato electrónico se aplica tanto a los fabricantes e importadores de vehículos de categoría N (camiones) como a los de categoría M (autobuses) y de tipo BL (ciclomotores, motocicletas y similares), el ahorro de 28 euros por cada trámite administrativo supondrá una reducción total de costes de más de 30,7 millones de euros.