Antes de que la Comisión Europea publique su propuesta sobre la revisión del Reglamento de Seguridad General en mayo, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (Acea) hace un llamamiento a los responsables políticos para que se centren en las medidas más eficaces de seguridad de los vehículos. “No hace falta decir que nuestra industria es una firme defensora de reducir aún más las bajas en las carreteras", declaró el Secretario General de Acea, Erik Jonnaert. “Por lo tanto, acogemos con beneplácito la iniciativa de revisar las normas de seguridad”.

En las últimas décadas, los sistemas de seguridad pasiva (reducir el impacto de un accidente o el nivel de la lesión) han contribuido en gran medida a la seguridad vial. Ahora, las medidas de seguridad activa, aquellas que incluso pueden evitar que ocurran accidentes, ofrecen un gran potencial para mejorar aún más la situación, por ejemplo, interviniendo automáticamente cuando un conductor no reacciona a tiempo.

Los miembros de Acea están abiertos a que todos los automóviles nuevos estén equipados con sistemas autónomos de frenado de emergencia o advertencia de salida de carril. “Lo que se necesita es una política de seguridad vial de la UE que priorice las medidas que ofrezcan los resultados más óptimos, a la vez que sean las más rentables”, afirmó Jonnaert.

Para apoyar estas recomendaciones y evaluar el potencial de las diferentes medidas de seguridad consideradas, Acea utilizó los resultados de un análisis detallado de las estadísticas de accidentes realizado por el Transport Research Laboratory (TRL) y el Centre Européen d'Etudes de Sécurité et d'Analyze. des Risques (CEESAR).

“A pesar del gran potencial de las tecnologías de seguridad de los vehículos, también se necesita un enfoque integrado que combine nuevas tecnologías con una mejor infraestructura vial y un comportamiento más seguro para los conductores. ACEA se compromete a trabajar con las partes interesadas pertinentes para seguir avanzando en estas áreas”, apostilló Jonnaert.