AMDA ofrece cinco consejos que en otros países son de normal cumplimiento y que ayudarán a una menor siniestralidad durante las fiestas navideñas y durante el resto del invierno:

  1. Llevar las luces puestas en estas fechas navideñas y en invierno durante todo el día. De obligado cumplimiento en los países nórdicos (durante todo el año), podría ser de gran utilidad en España puesto que en nuestro país también tenemos días muy grises durante el invierno y el otoño, lo que ofrecería una mayor visibilidad de nuestro vehículo a otros conductores
  2. La Educación Vial debería formar parte del proyecto educativo de las escuelas españolas, al igual que en los países escandinavos y en Alemania. Que los niños sean educados desde pequeños en las principales normas y comportamientos de tráfico, redundaría en una reducción del número de atropellos y, a la larga, en unos conductores más concienciados y respetuosos con las normas.
  3. Sustituir los neumáticos antes de llegar al límite legal. En Alemania es habitual que se cambien los neumáticos por otros nuevos cuando éstos tienen aún 4 milímetros de grosor en su banda de rodadura (aunque la legislación europea permita hasta 1,6 mm) Los neumáticos pierden efectividad según los vamos usando y el agarre en condiciones de lluvia deja de tener efectividad si éstos no están en óptimas condiciones. En España solemos apurar los neumáticos hasta el último milímetro permitido, e incluso más allá. Los concesionarios de AMDA vigilan este desgaste en cada revisión.
  4. Adecuar la velocidad a las condiciones meteorológicas. La frenada se alarga cuando la carretera está mojada, por lo que deberíamos ser precavidos cuando el piso está húmedo y aminorar la velocidad. En Alemania la velocidad es variable y se regula con paneles que indican la velocidad máxima a la que se puede circular, la cual viene dada muchas veces en función del tráfico o las condiciones del pavimento.
  5. Cerciorarse de que los pasajeros de las plazas traseras se abrochan el cinturón de seguridad. Esta es una práctica que en Europa se realiza hasta en los taxis, pero con la que los españoles somos bastantes laxos a la hora de cumplirla, siendo la mayor causa de mortalidad en caso de accidente.