La puesta en marcha de forma urgente de un plan estructural de incentivo al achatarramiento de vehículos antiguos a cambio de adquirir un nuevo, similar al pasado Plan PIVE, debido a la reducción del crecimiento de las matriculaciones experimentado el pasado mes de octubre. Esta es la principal petición al nuevo Gobierno de la Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove), que muestra su “preocupación” por el desgaste del canal de particulares, que es el que se beneficiaba del PIVE.

Igualmente, Ancove llama la atención del incremento de las automatriculaciones y de los coches de kilómetro cero, lo que, en su opinión, representa “un síntoma de alarma”. Según sus datos, del total de unidades vendidas en octubre, el 14,3% del total se matriculó el último día. En opinión de Elías Iglesias, presidente de la asociación, los concesionarios vuelven a ser presa de la necesidad de recurrir a compras propias, automatriculaciones y “kilómetros cero” para poder cumplir con los objetivos comerciales que impone la marca.

Estas unidades son vendidas posteriormente con menor margen y suponen un riesgo financiero para los comerciantes de vehículos a los que representamos”. Según el responsable, “la realidad es que estamos en un mercado inflado, pues las compras por parte de los particulares, verdadero pulmón de los comerciantes, muestran un cierto agotamiento”. En este sentido, Ancove señala que el mercado español se encuentra lejos de situarse en una posición sana, “a pesar de los comentarios optimistas del Gobierno y de una parte del sector”.