Aneval lamenta que el nuevo plan Madrid 360 presentado por el Ayuntamiento de Madrid mantenga la obligatoriedad de exhibir físicamente la etiqueta medioambiental en el coche para acceder al centro de la ciudad cuando existen sistemas digitales de control que el propio consistorio ya aplica en otros casos, como es la zona SER.

Si bien Aneval respalda esta iniciativa del nuevo ayuntamiento para reducir los altos niveles de contaminación y hacer más fluida la movilidad en el centro, considera que no es necesario mantener el criterio de filtrado del tráfico de acuerdo a un “distintivo físico” puesto que ya existe el lector automático de matrícula. Para el rent a car, el “control analógico” de vehículo supone un sobrecoste de dos millones de euros anuales por la compra de distintivos y la paralización de la flota hasta su recepción.

Los grandes del rent a car señalan que el consistorio no debe perder la oportunidad de mostrarse ante el resto de ayuntamientos como un ejemplo de digitalización y eficiencia en la gestión del acceso a las almendras centrales, máxime después de que el Consejo de Ministros aprobara la limitación al tráfico a partir de 2023 para las ciudades de más de 50.000 habitantes.

Aneval considera que Madrid 360, que entrará en vigor en 2020, supone un claro avance respecto a Madrid Central al abrir el acceso de toda la zona de bajas emisiones a los vehículos C de alta ocupación (dos ocupantes), una medida que afecta de manera muy directa a los grandes del rent a car, ya que más del 98% de su flota está compuesta por vehículos de clase C, en su gran mayoría -el 78% de la flota- con emisiones por debajo de los 120 gramos de CO2 por kilómetro.

Según José Luís Sanz, director corporativo de Aneval, “este plan, que facilita incentivos al cambio de coche hacia modelos más eficientes y apuesta por una movilidad eficiente y un uso racional del vehículo, es un buen primer paso, pero Madrid debe de ser un ejemplo para las demás grandes ciudades españolas que empiecen a confeccionar planes de restricción del acceso a sus centros urbanos, y apostar por soluciones más eficientes y menos anticuadas que los distintivos medioambientales físicos”.