Hace unas semanas, la Dirección General de Tráfico ponía en marcha una intensa campaña de vigilancia y control del estado de los vehículos. Según los resultados presentados, sólo en una semana 9.471 conductores han sido denunciados por los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil por circular con su vehículo en inadecuadas condiciones de mantenimiento. Una cifra preocupante si tenemos en cuenta que lo que está en juego son vidas humanas.

Desde Sernauto llevamos años apostando por la concienciación de los conductores y alertando de los riesgos que supone para la seguridad vial un mantenimiento inadecuado de los vehículos. En este ámbito, el papel de las ITVs es determinante. Su objetivo no es otro que asegurar que los vehículos en circulación mantienen unas condiciones de seguridad por encima de los mínimos exigidos, minimizar el riesgo de accidentes por causas técnicas y contribuir a proteger el medio ambiente a través de la reducción de las emisiones de los gases de escape. Para ello, la ley establece una periodicidad mínima con la que los vehículos deben pasarla, así como situaciones extraordinarias que obligan a acudir a la revisión.

Pero la realidad es a veces muy contradictoria. Por una parte, existe una creciente tendencia a contar un parque con vehículos más eficientes, más sostenibles, menos contaminantes, más seguros, conectados y automatizados, lo que representa una oportunidad para el sector pero, por otro lado, este hecho choca de lleno con la realidad española.

Desde Aeca-ITV se ha puesto de manifiesto el alto índice de absentismo registrado en las inspecciones técnicas de vehículos, que se estima de un 20%, llegando a ser del 40% en el caso de furgonetas, del 43% en motocicletas y del 58% en ciclomotores. En 2018, del total de vehículos inspeccionados, 20.714.602 unidades (el 20,9%) no superaron a la primera la inspección obligatoria.

Y si a estos datos añadimos que en España no deja de crecer la edad media del parque automovilístico, que roza los 13 años, no hace más que empeorar la situación. Hay más de siete millones de vehículos circulando con más de diez años.

Existen informes sobre el impacto del envejecimiento en los índices de siniestralidad. Según el último estudio realizado por Tráfico, el riesgo de fallecer o resultar herido grave se multiplica por dos al comparar los accidentes ocurridos con vehículos de diez a 15 años de antigüedad, en relación con vehículos de menos de cinco años.

Teniendo en cuenta la relación entre riesgo y antigüedad del vehículo, el mantenimiento adecuado de todos los elementos de seguridad se convierte en una actividad imprescindible para combatir la siniestralidad

Los vehículos más antiguos no cuentan con los nuevos sistemas de seguridad (ADAS, Advanced Driver Assistance Systems) que se han ido incorporando a los vehículos en la última década, inicialmente como opción o en los de gama alta, y posteriormente de serie en todos los vehículos. Estas nuevas funcionalidades son claves en la reducción de la siniestralidad y sus consecuencias.

Por otra parte, un parque circulante muy envejecido tiene repercusiones directas que afectan también al medio ambiente y a la calidad del aire de las ciudades. Las emisiones contaminantes y las emisiones de CO2 de los vehículos nuevos se han reducido, aproximadamente, un 90% y un 25%, respectivamente, con respecto a las de un vehículo de más de diez años.

Una de las líneas de trabajo que impulsa Sernauto con los diferentes organismos públicos es la vigilancia de mercado y, en este sentido, las inspecciones técnicas son fundamentales para que los vehículos circulen en correcto estado. Las campañas de inspección realizadas por la Guardia Civil en controles rutinarios siguen siendo muy efectivas, así como las campañas de sensibilización sobre el correcto mantenimiento y revisión de los vehículos llevadas a cabo por la DGT. En este sentido, hay que promover la iniciativa del Libro Taller digital de la DGT, en el que se recoge toda la información relativa al mantenimiento y reparación de los vehículos a lo largo de su vida útil.

Desde Sernauto también coordinamos la iniciativa ‘Elige calidad, elige confianza’ para concienciar sobre el uso de recambios de calidad en la reparación y sensibilizar para el correcto mantenimiento de los vehículos.

Es clave reforzar la regulación y la puesta en marcha decidida por parte de la Administración de medidas que aseguren el buen mantenimiento de los vehículos, mejorando la trazabilidad de las reparaciones y de los recambios

Es clave reforzar la regulación y la puesta en marcha decidida por parte de la Administración de medidas que aseguren el buen mantenimiento de los vehículos, mejorando la trazabilidad de las reparaciones y de los recambios, asegurando la calidad de estos, incentivando el mantenimiento preventivo y concienciando sobre su importancia. Todo ello combinado con medidas de apoyo a la renovación del parque, ligando las ayudas a la adquisición de vehículos nuevos, eficientes y al achatarramiento de los antiguos, para que tenga un impacto real en el rejuvenecimiento del parque.

Medidas como la planteada por Aeca-ITV para contribuir a reducir el alto índice de absentismo registrado en las inspecciones técnicas de vehículos en colaboración con las aseguradoras deberían explorarse, de tal forma que no se renueven o emitan pólizas de seguros a aquellos vehículos que no tengan la ITV en vigor. Es muy interesante que se analicen a fondo estas y otras propuestas que fomentan el mantenimiento responsable de los vehículos. Nos jugamos mucho, aunque a simple vista no nos demos cuenta.