El Salón del Automóvil de París, celebrado el pasado mes de octubre, mostró una serie de conceptos e ideas de cómo van a ser los coches del futuro a medio plazo.

Las marcas han acelerado el ritmo con el que lanzan al mercado nuevos modelos, con un amplio abanico de diseños y accesorios, puede que fruto de la voluntad de dar respuesta al nuevo consumidor, acostumbrado a que la vida de los productos sea cada vez más corta.

 

Pero llevar este paradigma al terreno de la industria del automóvil plantea serias dudas en relación al modelo de negocio actual. ¿Puede un fabricante seguir gestionando el ciclo de vida de su producto en periodos de siete años?

Ésta y otras cuestiones tienen respuesta en el blog de Alberto Fernández, cuya lectura recomendamos.