El Gobierno aprobará hoy jueves en Consejo de Ministros la octava edición del Plan Pive, de incentivo a la compra de coches nuevos a cambio de achatarrar uno antiguo, que contará con un presupuesto de 225 millones de euros hasta finales de año e incluye una rebaja de las ayudas en comparación con las versiones anteriores.

 

El Plan Pive será, según fuentes del sector, "el último de la actual Legislatura" y entre las principales modificaciones que incluye destaca la reducción de 2.000 a 1.500 euros del importe de las ayudas que podía recibir el comprador de un automóvil nuevo a cambio de dar de baja uno de más de diez años de antigüedad.

De esta forma, el Ejecutivo aportará 750 euros por cada vehículo, mientras que las marcas de automóviles asumirán otros 750 euros. En el caso que el automóvil sea de siete plazas y adquirido por una familia numerosa, la cuantía de los incentivos ascenderá hasta los 2.250 euros. Con estas ayudas se podrá subvencionar la compra de alrededor de 300.000 vehículos.

El nuevo Pive mantendrá las variaciones incorporadas en la séptima edición, como son la obligatoriedad que el conductor sea titular del vehículo a achatarrar desde al menos un año, así como que el automóvil de más de diez años que se dará de baja cuente con la ITV 'en regla'.