El vicepresidente ejecutivo de ANFAC, Mario Armero, ha pedido una transición ordenada y rentable hacia un nuevo modelo de movilidad durante su intervención en el 32º Encuentro de la Automoción de Iese, que este año lleva por título “Una era de turbulencias”. Además, Armero hizo público que la industria española fabricante de vehículos no alcanzará durante este año los tres millones de unidades construidas, quedándose la producción en el entorno de los 2,8 millones.

En primer lugar, porque varios de los principales mercados de exportación para España han pasado por dificultades. Así, en el Reino Unido, el tercer destino más importante para los vehículos españoles, el mercado de turismos ha caído en lo que llevamos de año un 4,6%. Además, según Armero, en la primera mitad del año la pérdida de valor de la libra frente al euro ha hecho menos competitivos a los productos españoles. Las exportaciones de vehículos españoles al mercado británico se han resentido y, hasta el mes de septiembre, retrocedieron un 5,2%.

Por su parte, el mercado turco, el primer destino de nuestras exportaciones de vehículos fuera de la zona euro, también ha visto cómo disminuían las matriculaciones y, como resultado, descendieron las exportaciones un 22,4% en los primeros nueve meses del año. A ello hay que unir, por ejemplo, la ralentización del mercado alemán, el primer destino exterior de los vehículos fabricados en nuestro país.

Por otro lado, las líneas de producción de varias marcas han tenido que realizar modificaciones técnicas para comenzar la fabricación de cinco nuevos modelos de vehículos. En algunos casos, estos trabajos supusieron el cese completo de la producción. Para ANFAC, estos nuevos modelos son una buena noticia para la industria española porque aseguran un alto nivel de producción en los años venideros. Años en lo que, además, se espera que llegarán diez nuevos modelos a las plantas españolas, y varios de ellos tendrán, además, versiones de propulsión alternativa.

En su intervención, Mario Armero también analizó el comportamiento del mercado y la previsión que maneja ANFAC para el cierre del año, con algo más de 1,22 millones de turismos matriculados, lo que supondrá un crecimiento del 7% respecto a 2016. Sin embargo, destacó Armero, “el comportamiento de las matriculaciones de turismos entre particulares está siendo peor que el conjunto del mercado, con un crecimiento de tan sólo el 3%, menos de la mitad de lo que sube el mercado en su conjunto. El canal de empresas y alquiladores ha sido el que ha tirado más de las matriculaciones este año. Y no hay que olvidar que el 'Plan 3 Millones' también incluía el objetivo de incrementar las matriculaciones hasta el nivel potencial que, por renta y población, tiene España, algo que todavía no se ha logrado”. Para el año 2018, la previsión de matriculación de turismos es un 4% superior al cierre de 2017, siempre que la situación económica no se resienta.

Por otro lado, el vicepresidente ejecutivo de ANFAC explicó al auditorio que el sector del automóvil está en plena transición, en un momento clave. “Una transición que tenemos que saber gestionar para que sea rentable: en empleos, en fábricas, en medio ambiente. Una transición que no puede ser natural si no que tiene que estar influenciada por la política industrial, por la política legislativa y que no podemos dejar sólo al alineamiento de los mercados”. En este sentido, Mario Armero reclamó un incremento de la colaboración público-privada.

En esta transición hacia una nueva movilidad, Armero cree que se presenta una buena oportunidad para “cambiar totalmente la fiscalidad del automóvil. No sólo lo pide Bruselas si no que las ciudades quieren una fiscalidad que tenga en cuenta la calidad del aire. Hay que hacer una nueva fiscalidad más exigente, más verde, con un claro objetivo medioambiental e integrada, que reunifique impuestos y enfocada al uso y no a la compra del automóvil. Es algo fundamental y puede dinamizar la necesaria renovación del parque automovilístico para hacerlo más eficiente”.