Londres debe reducir las emisiones de coches diésel a un paso más rápido al que viene haciéndolo en los últimos meses para reducir los niveles de contaminación, hasta cumplir con los límites legales, expuso la Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea de Londres.

 

De esta forma, algunas de las medidas anunciadas para 2020, como la zona de bajas emisiones con la prohibición de circular a los coches diésel más contaminantes, deberán ser aceleradas y ampliadas, al igual que París, que no permitirá a partir de ese año la circulación de vehículos diésel.

La Agencia de Salud Pública del Gobierno de Inglaterra asegura que la contaminación causa cada año miles de muertes en Londres. El alcalde Boris Johnson anunció hace cinco años una estrategia de calidad del aire y está obligado a cumplir con las normas de la Unión Europea en materia de contaminación tras una sentencia del Tribunal Supremo del Reino Unido del pasado abril.

"No puede permitirse que siga el impulso del diésel", recalca Stephen Knight, presidente de la citada comisión, para quien puesto que los motores de gasolina son cada vez más limpios, se hace más evidente que las emisiones de diésel son una importante parte del problema.

"Hacemos un llamamiento al alcalde para que tome responsabilidad en la materia con el fin de ayudar a que la calidad del aire de Londres cumpla con los límites legales", agrega el dirigente.

Por otro lado, hace apenas una semana publicábamos en nuestra web un estudio de Bosch en el que se indicaba que la mejorada tecnología de la firma alemana minimiza las emisiones contaminantes. Recomendamos su lectura.