Los coches con combustibles alternativos considerados “verdes” ganan adeptos en España, mientras la demanda de coches diésel sigue cayendo. En un año, plataformas como Carnovo han visto un significativo aumento de peticiones de este tipo de vehículos, como consecuencia de las ventajas que suponen estos combustibles y las regulaciones anunciadas en las ciudades de Madrid y Barcelona.

La demanda de este tipo de coches se ha disparado: en marzo de 2017, las peticiones de vehículos a gas como el GLP o el GNC representaron un 0,9% del total de peticiones realizadas a través de la plataforma de Carnovo, mientras que el mes pasado éstas han alcanzado el 4,9%, lo que supone una subida del 191% anual.

Por el contrario, los coches diésel representaron un 35% de las solicitudes de oferta en la plataforma en marzo de 2017, mientras que este año el porcentaje ha bajado situándose en el 25%. Si en 2016 este combustible representó el 56,8% de las ventas en nuestro país, en marzo de 2017, tras los anuncios de los Ayuntamientos de Madrid y Barcelona de endurecer las restricciones contra este tipo de vehículos, la proporción cayó hasta el 49,9%, según datos de Faconauto.

Para Carnovo, existen varios factores en el cambio de tendencia de compra hacia este nuevo tipo de coches. Aparte de ventajas como la reducción en las emisiones de CO2, un menor desgaste en las mecánicas de los vehículos o el ahorro de costes para el consumidor, hay que añadir un cambio de mentalidad entre los consumidores alentada, en parte, por las restricciones y el cambio de legislación en varias ciudades españolas.

A partir del 1 de enero de 2019, Barcelona y otros 39 municipios del área metropolitana no dejarán circular entre semana a vehículos anteriores a la categoría Euro 1 de emisiones: furgonetas matriculadas antes del 1 de octubre de 1994 y coches matriculados antes del 1 de enero de 1997. La idea es que cada año se prohíban más modelos recientes y los Euro 2 (entre 1996 y 2000) pasarán a estar prohibidos en 2020. Por su parte, Madrid prohibirá la entrada al cinturón central (dentro de la M-30) a los vehículos diésel anteriores a 2006 y a los de gasolina matriculados antes del año 2000. Los vehículos sin distintivo ambiental no podrán aparcar en la misma zona a partir del 2020.

En palabras de Ferran Jover, fundador y CEO de Carnovo, “las recientes legislaciones han generado un cambio de mentalidad de los españoles respecto a los combustibles más contaminantes. Esto está inclinando la balanza hacia los vehículos híbridos con combustibles alternativos. Si bien es cierto que los vehículos diésel emiten un 15% menos de dióxido de carbono que los de gasolina, el problema radica en sus emisiones de óxido de nitrógeno. Las marcas están muy concienciadas y cada vez hay más propuestas técnicas. Soluciones como el GLP y el GNC darán mucho de qué hablar”.

(Foto: SEAT).