La Agencia Tributaria ha completado una operación antifraude contra las ventas en negro de recambios por parte de centros de desguace de siete comunidades autónomas. Las empresas inspeccionadas podrían haber ocultado a la Hacienda Pública un 50% de sus ventas de recambios, generando un fraude en el Impuesto sobre Sociedades y el IVA estimado en cerca de 70 millones de euros al año.


La operación, denominada Ballesta, cuenta la nota de prensa del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, "implica el inicio de actuaciones inspectoras sobre 45 sociedades dedicadas, al comercio al por mayor de chatarra y a la venta de recambios, actividad, esta última, donde se concentra la actividad defraudatoria".
Más de 250 funcionarios de la Agencia Tributaria están registrando estos Centros Autorizados para el Tratamiento (CAT), situados en Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia y Madrid. Al tiempo la Agencia Tributaria inspecciona hasta a diez socios y administradores de las sociedades investigadas. La nota de prensa subraya que entre los desguaces investigados hay empresas de gran tamaño, que llegan a adquirir cada año decenas de miles de vehículos para su achatarramiento o venta de recambios.
La investigación comenzó ya en el año 2014 y, desde entonces la Agencia Tributaria dice que "ha podido constatar que estos centros de desguace ocultaban parte de los ingresos procedentes de las ventas de piezas o accesorios de los vehículos que adquirían para su achatarramiento, eludiendo con ello la debida tributación tanto en la imposición directa (Impuesto sobre Sociedades) como indirecta (IVA)".
Es en la actividad de venta de recambios que estas empresas desarrollan en paralelo con su labor pura como desguazadores donde la Agencia Tributaria ha detectado las ventas en negro. Estas empresas cierran sus operaciones de venta de recambios con pago en efectivo, lo que facilita "sumergir" esa actividad.
La Agencia Tributaria detectó que estas empresas declaraban beneficios sobre ventas anormalmente bajos o incluso pérdidas poco explicables. A su vez los desguaces inspeccionados "aparentaban concentrar su actividad en la venta mayorista de chatarra, que en algunos casos llegaba a suponer prácticamente toda la actividad declarada. Sin embargo, realmente la principal actividad en estos centros de desguace es la venta de recambios, que puede suponer, de acuerdo con las estimaciones realizadas, el 60% de las ventas totales reales de este sector".
La operación Ballesta', coordinada desde el Departamento de Inspección Financiera y Tributaria de la Agencia Tributaria, ha contado con la colaboración de la Inspección de siete delegaciones de la Agencia, así como de la Unidad Central de Auditoría Informática de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF); personal de Vigilancia Aduanera; Guardia Civil y Mossos d'Esquadra.