Según informó Toyota España, la compañía ha detectado, en 17.113 unidades de la segunda generación del híbrido Prius, del Avensis de gasolina y del Corolla Sedán -fabricadas entre agosto de 2000 y diciembre de 2009-, que el uso frecuente de la dirección "haciendo topes a uno u otro lado" podría provocar una holgura y un desgaste prematuro en la unión del eje intermedio de la dirección con la caja de dirección.

La firma explicó que este problema no ocasionaría "en ningún caso" la pérdida del control del vehículo, aunque resaltó que ha decidido poner en marcha esta acción preventiva, al tratarse de un elemento de la dirección del vehículo. Toyota indicó que hasta el momento no se ha registrado ningún accidente como consecuencia de este desgaste.
Por otro lado, la empresa automovilística también revisará 3.572 unidades de la segunda generación del Prius, producidas entre agosto de 2003 y abril de 2009, a causa de un posible montaje incorrecto del bobinado de la bomba de agua eléctrica que refrigera el sistema híbrido. La marca señaló que este defecto podría ocasionar un mal funcionamiento de dicho sistema con una luz de aviso en el panel de control, lo que derivaría en una parada del sistema híbrido de este automóvil. Este problema no ha provocado ningún accidente hasta la fecha.
Toyota España afirmó que procederá a informar "en el menor plazo posible" a los clientes afectados por estas acciones preventivas y resaltó que la comprobación de estos defectos no supondrá coste alguno y tendrá una duración de entre 60 y 90 minutos, en función del componente a revisar.