En noviembre se matricularon 93.226 turismos y todo caminos en España, con una subida del 2,34% respecto al mismo mes del año pasado, gracias al tirón del 21% del canal de empresas, que adquirió 34.639 unidades en el mes, y el 7,15% de las alquiladoras, con 6.486 turismos matriculados. Por su parte, el canal de particulares cae el 7,64%, tras unas matriculaciones de 52.101 coches.

Sin embargo, desde Ancove consideran que los incrementos registrados desde septiembre son insuficientes para compensar la caída de las ventas del resto del año. De enero a noviembre las matriculaciones han descendido un 5,7% respecto al mismo periodo de 2018: el canal de empresas se pone en positivo, un 2,1%, cae un 2,1% el canal de las alquiladores y el 12% el canal de particulares. La asociación muestra “su preocupación por el fuerte descenso en las compras de las familias, las únicas que muestran realmente el estado del sector, pues las matriculaciones de empresas y alquiladoras están muy condicionadas por las operaciones comerciales de las marcas”.

“El canal de empresas incluye las compras del renting, que está subiendo mucho en el año, pero también las de los propios concesionarios, obligados a cumplir con los objetivos mensuales de sus marcas”, añaden desde la asociación. Tanto en noviembre como el cierre de año, se verán obligados a adquirir los coches con mayores emisiones de CO2. “Los fabricantes no quieren contabilizar estos modelos a partir de enero ante las fuertes multas que impondrá Bruselas el próximo año por exceder los nuevos límites de 95 g de CO2 por kilómetro”.

Como muestra, el último día del mes se matricularon en España 15.927 coches, un 17% del total de noviembre, impulsado por las automatriculaciones de muchos concesionarios incapaces de cumplir los objetivos impuestos por las marcas. “Coches que se revenderán como kilómetros cero en los próximos meses”, aseguran desde Ancove, que considera urgente “un mensaje claro del Gobierno en favor del automóvil, que se debería materializar en un plan de achatarramiento realista que incluya modelos diésel y gasolina cuyas emisiones no superaren los 95 g de CO2. Y que aclare a la ciudadanía que los niveles de emisiones de partículas y NOx de estos vehículos están muy lejos de los viejos diésel, verdadero problema de la contaminación”.

“Desde Ancove nos tememos un mal arranque del año y un 2019 con caídas en las ventas”, declara Elías Iglesias, presidente de la Asociación Nacional. “Si el Gobierno no revierte el pesimismo, la incertidumbre aumentará entre los particulares, motor de las matriculaciones, pues los concesionarios se verán obligados a venderles modelos diésel debido a que sus niveles de emisiones de CO2 son inferiores a las motorizaciones de gasolina. Todo lo contrario a las recomendaciones de los últimos 18 meses, en los que el diésel ha caído con fuerza ante los irresponsables comentarios de los políticos contra esta motorización que han desencadenado que el descenso de las matriculaciones sea más intensa en España que en el resto de la UE”.