Una de las partes más importantes a la hora de higienizar y limpiar un vehículo son los conductos de ventilación y aire acondicionado del coche. A pesar de que el cambio de filtros en las revisiones parezca que soluciona el problema, los especialistas de Alvato Luxury Detailing indican que esto sólo lo hace en parte puesto que no se realiza una limpieza integral de los conductos y el nuevo filtro permanece intacto durante un breve espacio de tiempo.

Tras los primeros cientos de kilómetros ya vuelve a tener polvo y suciedad pero, adicionalmente, los conductos no fueron higienizados y siguen almacenando partículas perjudiciales en su interior. Según Alvato Luxury Detailing existen cuatro motivos por los que se deben higienizar y limpiar estos conductos de forma periódica:

  1. Olor. La acumulación de suciedad tanto en el filtro como en el sistema de ventilación acaba llegando al habitáculo del coche.
  2. Alergias. Aunque el filtro antipolen evita que éste llegue en un alto porcentaje, cuando queda tupido y el aire sigue presionando para entrar algunas de esas partículas de polen quedan sueltas en el interior del conducto y acaban llegando al interior del vehículo. Esto es un problema para las personas con procesos alérgicos. Con el polvo es más sencillo que esto ocurra puesto que son partículas en suspensión y mucho más pequeñas, de ahí la importancia de una correcta higienización.
  3. Crecimiento de bacterias. Este proceso de limpieza e higiene garantiza una correcta desinfección de los conductos de ventilación eliminando y previniendo frente a bacterias que pueden resultar perjudiciales para la salud de los ocupantes.
  4. Picores de ojos. En los conductos el agua queda sedimentada con el paso del aire y si no se limpian e higienizan estos sedimentos pueden provocar picores de ojos con el paso del tiempo.

Alvato Luxury Detailing, en alianza con Autobrillante, ha desarrollado una campaña de concienciación en la limpieza y desinfección integral de los conductos de ventilación, en la que el uso de espuma activa y técnicas específicas de higienización purifican el aire del habitáculo.

Es importante realizar esta limpieza durante los meses de primavera y verano con la misión de prevenir en los meses más secos de partículas como el polen, polvo, sedimentos o enemigos asentados como las bacterias y, en consecuencia, de molestias indeseadas para el conductor y sus acompañantes.