Como parte fundamental de los sistemas de transmisión de fuerza de cualquier motor, la polea está sometida a fuertes tensiones que debe soportar eficazmente para asegurar un funcionamiento correcto de la mecánica.

Un montaje inadecuado, bien por tener un apriete inadecuado o por haber usado incorrectamente la herramienta de montaje, o bien una tensión excesiva de la correa, entre otros motivos, pueden derivar en deformaciones o roturas de la polea que, en la mayoría de las ocasiones, acaban provocando averías más graves en el motor.

En la hoja informativa editada por Corteco, miembro de Grupo Freudenberg Internacional, se explica cómo identificar los daños en las poleas y sus posibles causas a través de imágenes ilustrativas. La empresa proporciona así a los profesionales una herramienta para diagnosticar el estado de las poleas, informar adecuadamente a sus clientes y prevenir reparaciones mucho más costosas.