El coche conectado aporta ventajas y avances en la conducción, sin embargo, también presenta nuevas amenazas como la posibilidad de hackeo, reflexiona GT Motive. Por ello la investigación evoluciona a fin de evitar estos inconvenientes.

La posibilidad real de hackear un vehículo dotado de servicios de conectividad es uno de los motivos por los que esta tecnología siembra desconfianza entre conductores y expertos.

Tras el ataque y toma de control remoto de un Jeep, que supuso la llamada a revisión de 1,4 millones de coches, los fabricantes siguen investigando soluciones para evitar la piratería contra los coches.

Ahora, Harman, compañía proveedora de sistemas de infoentretenimiento de Mercedes, BMW y Porsche ha desarrollado un software que ofrece hasta cinco capas de protección contra ataques informáticos a los vehículos.

El software se basa en dos productos que previenen las intrusiones: TCUshiled (impide las conexiones inalámbricas furtivas) y ECUshiled (mantiene la unidad de mando conectada constantemente, incluso cuando hay intentos de corte).

A ello hay que añadir un sistema de actualización vía OTA para se encarga de reforzar los sistemas de seguridad antihackeo de forma remota.