Euromaster proyecta duplicar su red de franquicias para 2025, dentro del nuevo plan estratégico que pilotará Francis Ferreira como nuevo director general para España y Portugal. El objetivo es superar, por tanto, los 350 talleres en el mercado español bajo un modelo de negocio flexible en servicios y perfil del franquiciado.

Sin embargo, la estrategia de expansión de Euromaster se basa en alinear la cobertura geográfica de la red con la presencia mayoritaria de vehículos, con el objetivo de alcanzar el 70% de turismos y el 80% de vehículos pesados. Para ello será clave, por un lado, el crecimiento en territorios donde se debe mejorar la cobertura de respuesta al cliente, como País Vasco o Andalucía; y, por otro, en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga o Bilbao, donde vive aproximadamente el 15% de la población pero se concentra más del 40% del parque de turismos.

En este sentido, el plan de franquicia de Euromaster no solo se va a apoyar en el taller “tradicional”, sino que su modelo se basará en la flexibilidad de servicios, lo que incluye explorar otras fórmulas de movilidad, desde las dos ruedas hasta el “sharing”, más extendidas en áreas urbanas, y con encaje en el concepto de proximidad, que podría complementarse con una posventa a domicilio a partir de talleres móviles.

Este flexibilidad se extiende al perfil del franquiciado, de tal modo que Euromaster desarrolla una suerte de economía de escala en torno a la franquicia, donde tienen cabida desde centros de 180.000 euros a 2,5 millones de euros, en función de la amplitud de servicios y de los distintos tipos de cliente (particular, renting, flota) a los que se dirige.

Según Francis Ferreira, director general de Euromaster para España y Portugal, “los cambios en la movilidad unido, no lo olvidemos, a la mayor tecnología de los coches, hacen crecer la demanda en los talleres de afrontar su futuro integrados en una red. Esto les proporciona formación, asistencia técnica, habilidades comerciales y gestión de clientes, entre otras muchas capacidades y que exceden la habilidad profesional para reparar un vehículo. Y es que este negocio del taller ya no es de atender coches, sino de resolver necesidades de personas”.