Francisco Peña Ocaña abrió en 1971 -hace ya 50 años-, la primera tienda de lo que hoy es el Grupo Peña. 50 años después, desde el Grupo, han querido compartir ese momento especial con clientes, proveedores, empleados, colaboradores y amigos. Para todos ellos han organizado un evento, que en estos tiempos ha tocado que sea virtual, y que culminó con un concierto con la participación de la cantaora Estrella Morente y el violinista Paco Montalvo, presentado por el humorista sevillano Manu Sánchez.

Antonio Peña, presidente de Grupo Peña, quiso resumir en una frase el espíritu y los valores de la empresa: “Mirar atrás para aprender y adelante para vivir”. Al acto se sumaron con su felicitación Holger Hellmich, presidente y CEO de Groupauto Internacional; Juan Carlos Pérez Castellanos, director general de Groupauto Unión Ibérica; el alcalde de Córdoba, José María Bellido; y el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla.

Junto a Antonio Peña se dirigieron a los cerca de 500 familias que seguimos en directo el evento José Antonio Roda, director comercial del grupo; Francis Peña, director de Operaciones y José Luis Montes, director general. Explicaron qué significa para ellos “Mirar atrás para aprender y adelante para vivir”, una frase que ya se plasma en que la dirección de la empresa se ejerce desde una plataforma en la que, junto al director general, está presente la nueva generación de la empresa: José Antonio Roda y Francis Peña.

Con ocasión de su 50º Aniversario nos han hecho llegar un libro, magníficamente editado, dedicado a Francisco Peña Ocaña y a Guadalupe Ortiz Aguilera. “Satisfechos de seguir su ejemplo de valentía, modestia, respeto, sabiduría y generosidad. Fueron quienes iniciaron su sueño empresarial, que se convirtió en un proyecto y que tras 50 años es, ahora, una empresa consolidada y con futuro”.

Un libro que habla de los comienzos del Grupo, de una historia de emprendimiento, pero que también habla del presente de la empresa, de sus redes de talleres, de sus empleados -“los cimientos de Grupo Peña”-, de sus proveedores -“una relación de simbiosis”- y de sus clientes -“nuestros aliados”-. Y, por supuesto, habla del futuro: “un emocionante camino por descubrir”. Sin olvidar un anexo dedicado a su empresa aceitera, “Peña de Baena, una empresa con profundas raíces en la tierra”.