Liqui Moly será patrocinador de todo el equipo GRT Yamaha. El logotipo azul, rojo y blanco lucirá en las motos, los monos, en el camión del equipo y también en la Yamaha Hospitality oficial. Además, el equipo tendrá a su disposición los productos para motos de Liqui Moly que van más allá de los aceites y los aditivos.

“Nuestra gama abarca todo el abanico; es decir, desde productos para el servicio como aceite para cadenas, productos para el cuidado como spray para el brillo y líquidos como el líquido de frenos y aceites para horquillas”, destaca de Carlos Travé, responsable del ámbito de las dos ruedas en Liqui Moly. “Y lo que vale para el circuito de carreras, se comporta bien en la carretera”.

El contacto con la escudería Yamaha vino de la mano de Sandro Cortese, que colabora con Liqui Moly desde hace tiempo y ganó el año pasado el Mundial de Supersport en su primera participación. En 2019 ha pasado a la categoría máxima, el Mundial de Superbike. Allí será uno de los dos pilotos del equipo GRT Yamaha.

Para Liqui Moly, el Mundial de Superbike viene a unirse a MotoGP, competición en la que la empresa participa ya desde hace muchos años. Allí todos los pilotos de Moto2 y Moto3 compiten con aceite de Liqui Moly en sus motores. Además, la marca estará presente en el Mundial de Motocross. “Con todo esto nos aseguramos una notable presencia en el ámbito del motociclismo, de la que, sin duda, se beneficiará también nuestra actividad principal”, afirma Ernst Prost.

La primera carrera de la temporada se disputará el 24 de febrero en Philip Island, Australia.