El fabricante alemán Mannol ha diseñado un póster informativo para recordar a los talleres la importancia de difundir entre los conductores la necesidad de realizar cada dos años el cambio del líquido de frenos, recomendando especialmente el Brake Fluid DOT-4.

Al igual que las pastillas o los discos, el líquido de frenos ejerce un papel fundamental en la seguridad del vehículo que todo profesional y usuario deben tener presente. Su misión es la de transmitir correctamente, a través del circuito hidráulico, la fuerza ejercida sobre el pedal de freno a los pistones de las pinzas, que se encargan de enfrentar con fuerza los componentes de fricción del sistema.

Pese a tratarse de un circuito estanco, con el paso del tiempo y debido a los severos cambios de temperatura a los que se ve sometido, el sistema de frenado acaba absorbiendo humedad, que interfiere en el tacto y la fuerza de la frenada, y produce oxidación y corrosión, además de afectar negativamente en la sensación de seguridad del conductor, que necesita más metros para detener su vehículo.