“Más comedido, más exigente y más online”. Así será el nuevo cliente de la era post-Covid-19, aunque esto no será incompatible con una mayor empatía hacia el comercio local, según los expertos en Comercio, Marketing y Comunicación. Para volver a la “normalidad”, Tiresur propone stock, gama, repartos más rápidos y seguros, así como ayudas al taller con promociones, consejos y herramientas que ayuden a dinamizar de nuevo el negocio.

“Porque el fin de esta crisis social cada día está más cerca, debemos estar preparados y conscientes del nuevo escenario al que se deberán enfrentar los talleres”, aseguran desde el distribuidor. “Volveremos a la normalidad, pero con unos hábitos de consumo bien distintos, al menos durante un amplio periodo de tiempo”.

La crisis del Covid-19 ha marcado un antes y un después en el comportamiento del consumidor, continúan desde Tiresur. “El daño causado en la economía de los hogares por el parón generalizado provocará que los clientes demanden de manera mucho más moderada, dando prioridad a lo que realmente entienden qué es una necesidad y no un simple placer. Por tanto, se volverán aún más exigentes en sus compras, comparando más y utilizando mucho más la herramienta de búsqueda online para tomar sus decisiones”.

Si se auguraba conseguir una proporción 70%-30% en las compras offline frente a las online dentro de los próximos cinco años, este proceso se ha acelerado y podría igualarse la proporción al 50% en el mismo periodo de tiempo, según analizan los expertos.

Ante este nuevo escenario, Tiresur destaca que las claves del taller para adaptarse a la nueva realidad pasan por tener una mayor presencia online y un mayor desarrollo telemático de atención a sus clientes, asesorar con información más técnica al consumidor para apoyar su decisión de compra, así como conseguir una mayor inmediatez en el servicio, ya que el usuario acudirá al taller seguramente cuando la necesidad roce la urgencia.

“Y muy importante”, según el distribuidor: “conseguir una mayor cercanía y proximidad con el cliente que, tras la crisis, tendrá una mayor empatía hacia el negocio local, donde el trato humano, personalizado y de confianza serán aspectos claves a la hora de elegir el taller”.