El próximo 5 de marzo se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética, una fecha para reflexionar sobre la necesidad de realizar un uso responsable de la energía. Desde Midas, cadena especializada en el mantenimiento del coche y la moto, lanzan unas recomendaciones para ayudar a optimizar el gasto energético mientras se conduce el vehículo y minimizar la huella medioambiental. Se estima que conducir eficientemente un automóvil permite ahorrar entre un 15% y un 25% de carburante y en emisiones de CO2.

  1. En primera, sólo para arrancar. La primera marcha sólo se debe usar para arrancar el coche. Los expertos en conducción recomiendan cambiar a segunda a los dos segundos o una vez recorridos unos cinco o seis metros, aproximadamente. En los motores de gasolina, se debe cambiar de marcha cuando se alcancen las 2.000-2.500 revoluciones por minuto, mientras que en los motores diésel, entre las 1.500-2.000.
  2. Ni frenazos ni acelerones. Hay que olvidarse de la conducción brusca si se quiere ahorrar energía y ser responsable con el entorno. Es fundamental lograr una velocidad de circulación en carretera lo más equilibrada y uniforme posible, sin frenazos ni acelerones. Además, se evitará un desgaste prematuro de los frenos y el embrague.
  3. Con los neumáticos en perfecto estado. Unos neumáticos gastados o en mal estado, además de ser inseguros, provocan un gasto extra en tu depósito. Hay que revisar que no tengan daños y que el dibujo de la rodadura no baje del 1,6mm. Además, la etiqueta de los neumáticos incluye un apartado que informa de la eficiencia en el consumo de éstos y que indican de qué clase son. Los A son, en líneas generales, los que mayor ahorro de combustible y energía hacen a lo largo del año. En cualquier caso, los expertos de Midas recomiendan siempre llevar la presión adecuada y cambiar los neumáticos en talleres legales, profesionales y adheridos al sistema de recogida de neumáticos usados (Signus).
  4. La importancia del aceite y filtros. Además de revisar el buen estado del motor, se deberán controlar los niveles de aceite y los filtros. Desde Midas, señalan que son dos elementos significativos que influyen de forma directa en el consumo de combustible. El lubricante ha de ser el recomendado y el cambio debe hacerse de manera correcta según las especificaciones del libro del fabricante. Aunque cada vez las reposiciones se distancian más, los expertos consideran que el cambio de aceite no debería hacerse más allá de los 15.000 kilómetros.
  5. El habitáculo, entre 21 y 23 grados. Mantener una temperatura del interior del vehículo entre 21º y 23º C hace que el consumo de carburante se optimice. Bajar de esta cifra supondrá que el vehículo consuma combustible de forma innecesaria. Por eso, habrá que controlar los niveles de aire acondicionado y evitar usarlo a máxima potencia en situaciones que no lo requieren.
  6. Adiós a los equipajes pesados. Llevar un equipaje o carga de mucho peso en el vehículo implica siempre un consumo mayor. El impacto de la conducción en el medio ambiente será mayor si el vehículo va cargado, pero es posible ahorrar energía teniendo en cuenta algunos aspectos. Procurra ubicar siempre los objetos más pesados en el centro del maletero, para poner la carga principal en el centro del eje del vehículo, y los menos pesados hacia la parte exterior. No usar baca si no es necesario porque también aumenta el consumo energético.
  7. Pasarse al híbrido. Se caracterizan por combinar un motor eléctrico con otro de combustión interna, que puede ser diésel o gasolina. En Midas cuentan con centros que también están especializados en la revisión y mantenimiento de este tipo de vehículos, que garantiza la circulación sin problemas durante largos periodos de forma mucho más sostenible.