La Dirección de Nissan Motor Ibérica ha decidido parar temporalmente la actividad industrial por lo que ha presentado un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) por fuerza mayor en Cataluña, “para garantizar la salud de sus empleados y ante las restricciones de movilidad y la falta de suministros provocadas por el COVID-19, que impiden el desarrollo ordinario de la actividad”.

La compañía explica que esta medida excepcional se ha comunicado a la Representación de los Trabajadores de los centros de Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca (Barcelona) e incluye al conjunto de sus plantillas (aproximadamente 3.000 empleados), pero se aplicará sólo a aquellas personas que deban interrumpir su actividad laboral por los efectos del COVID-19.

Seguirán trabajando aquellas personas cuyos puestos de trabajo les permita hacer teletrabajo y desarrollar su actividad a distancia desde casa”, informa Nissan en un comunicado.

El periodo de vigencia del ERTE por fuerza mayor, presentado el 19 de marzo, contabiliza desde el 16 de marzo y mientras permanezcan las causas de fuerza mayor motivadas por el actual estado de alarma. La compañía indica que la reanudación de la actividad se comunicará a los trabajadores de la compañía a su debido momento con la suficiente antelación.

La Dirección de NMISA realizará un seguimiento constante de la situación y continuará en contacto en todo momento con los distintos Comités de Empresa.