Una de las lecciones que nos ha dejado la pandemia del coronavirus en 2020 es, desde el punto de vista profesional, es que la digitalización no es opcional para ninguna empresa. “Es absolutamente necesario que cualquier negocio de distribución de recambios asegure que la relación entre los datos necesarios para la actividad del negocio y el equipo humano de la empresa se lleve a cabo en el terreno de lo digital y la accesibilidad online si queremos asegurar su continuidad y crecimiento”.

Así lo destaca Rosa Gálvez, responsable de Marketing de Isi Condal, en un artículo publicado en el blog de la empresa. Entre otras ideas, destaca las aportadas durante el pasado congreso virtual Serca Digital Meeting en el transcurso de la mesa redonda “La digitalización y venta online: ¿un cambio del modelo de negocio?”: no es lo mismo digitalización que transformación digital; el crecimiento de lo digital es imparable y ya está cambiando las dinámicas del sector; y la digitalización de fabricantes de recambios se apoya en parte en la de los distribuidores, y estos no están digitalizados todavía de forma mayoritaria en los procesos de compra.

Para Rosa Gálvez, “el escenario deseado para cualquier distribuidor de recambios es fundamentar todos los procesos de trabajo en soluciones de software globales que integren a todas las áreas de la empresa y llevar a cabo una verdadera transformación digital, porque esto se traduce en eficiencia y aumento del negocio. Sin embargo, si no es posible abordar este cambio global en un primer momento; siempre es mejor ir adoptando soluciones de software modulares que permitan ir creciendo poco a poco”.

Actualmente, la transformación digital es obligatoria para la supervivencia de cualquier negocio, aunque el nivel de profundidad de esa transformación digital depende del momento en el que está cada empresa. Según la responsable de Marketing de Isi Condal, “normalmente se empieza solucionando un problema concreto, pero este primer paso decidido hacia lo digital puede dar pie a modificar toda la organización de la empresa”.

La transición hacia lo digital debe ser, en opinión de Gálvez, “ambiciosa y realista, basada en objetivos que se organicen por prioridades”. En el proceso de transformación digital de cualquier empresa será necesario:

  • Establecer objetivos: definir de qué maneras tiene el equipo que acceder, usar y analizar los datos para aumentar negocio y reducir costes.
  • Diagnosticar qué nos aparta de esos objetivos y detectar qué tecnología necesitamos para cumplir esos objetivos.
  • Utilizar el conocimiento de las personas y las infraestructuras con las que contamos como base de la transformación digital. Es importante remarcar que es necesario involucrar a toda la plantilla porque sin contar con ella no podemos cambiar procesos de trabajo, ni usar con todo su potencial nuevos softwares.
  • Planificar por fases.
  • Ejecutar.

Además de adoptar la vídeo-conferencia como sustituto de la parte presencial en la relación con el cliente, Rosa Gálvez anima a los distribuidores a “abrir más puertas a esos clientes, puertas digitales y eficientes que os harán transcender más en términos de conocimiento de vuestra empresa y que, por tanto, harán aumentar vuestro negocio:

  • Organizar una formación online en la que se ayude a los clientes a solucionar una dificultad, que el acceso a esa sesión sea gratuito, pero solicitando los datos, y utilizar todas las vías posibles para comunicar que se organiza esa sesión online.
  • Crear y mantener un blog con contenidos que respondan a las preguntas e inquietudes más habituales de los clientes y aquellos que son potenciales, así como enviar una newsletter con los artículos que se vayan publicando.
  • Publicar una guía online en formato PDF para aumentar conocimientos sobre un tema que interese a los clientes potenciales, que les preocupe o del que puedan sacar provecho y que, al mismo tiempo, esté relacionado con la oferta de producto. Ofrecer de forma gratuita la descarga de esa guía enviándola al e-mail que faciliten los clientes.