El nuevo sistema de frenada de emergencia de Bosch con detección de ciclistas evita cualquier incidente grave, haciendo que el vehículo se detenga automáticamente desde una velocidad de 40 km/h. Tan pronto como el sensor de radar o vídeo del sistema de frenada de emergencia detecte una colisión inminente, el iBooster de Bosch inicia el frenado completo en tan sólo 190 milisegundos, menos tiempo del que se tarda en parpadear dos veces.

Equipar cada coche en Alemania con un sistema de frenada de emergencia que pudiera detectar a los ciclistas, evitaría casi la mitad (43%) de los accidentes en el que se encuentran involucrados bicicletas y automóviles y que resultan en lesiones personales o, al menos, podrían mitigar su gravedad. El Programa Europeo de Evaluación de Nuevos Automóviles, o Euro NCAP, también ha reconocido la importancia de los sistemas de frenada de emergencia en la seguridad vial. A partir de 2018, el sistema de clasificación de estrellas de la asociación de protección al consumidor incluirá la frenada de emergencia con detección de ciclistas.

A la luz de los crecientes volúmenes de tráfico rodado, los sistemas de asistencia al conductor ofrecen un paquete completo y son el elemento clave para aumentar la seguridad vial. Bosch está constantemente perfeccionando la tecnología que hay detrás de estos sistemas: los sensores proporcionan imágenes cada vez más precisas del entorno del automóvil, y su interacción con los actuadores, como el frenado y la dirección, se está haciendo cada vez más rápida y eficiente. De esta manera, los sistemas de asistencia al conductor no sólo están preparando el camino hacia la conducción automatizada, sino que ya están ofreciendo una conducción libre de estrés y relajada. La tendencia es consolidar múltiples funciones de asistencia en un solo sensor, como lo demuestra la alerta de salida del coche, una nueva función desarrollada por Bosch.

Los sensores de radar traseros de media distancia de Bosch, que monitorizan los cambios de carril en autopistas y autovías, también pueden evitar que tras aparcar su coche en paralelo en la acera, el conductor o su acompañante salgan del coche sin mirar si alguien se acerca por detrás en el momento de abrir la puerta. Esto ha provocado innumerables accidentes a los ciclistas que se encuentran con la inesperada apertura de una puerta al pasar por la acera a la altura del coche recién aparcado.

La alarma está activa para todas las puertas del vehículo y advierte a los ocupantes, incluso varios minutos después de haber apagado el motor, antes de que salgan descuidadamente del vehículo. Instalados a la izquierda y a la derecha de la parte trasera del coche, los sensores de Bosch monitorizan el tráfico. En un radio de 20 metros, los sensores pueden detectar a otros usuarios de la calzada que se acercan desde la parte trasera, o que ya están a un lado o en la parte trasera del vehículo, y advierten rápidamente al conductor antes de abrir la puerta.