Los coches equipados con TPMS (sistema de monitorización de presión de neumáticos) tienen una presión de inflado de neumáticos media un 3% mayor que aquellos sin TPMS, según un estudio realizado por TÜV SÜD Atisae, a petición de Oica (Organización Internacional de Constructores de Automóviles Organización Internacional de Constructores de Automóviles).

Con los neumáticos correctamente inflados el balanceo es más ligero, lo que conduce a una reducción en el consumo de combustible de aproximadamente 0,3%. Si extrapolamos esta cifra a todos los turismos de la Unión Europea, esto supondría la reducción de un total de 14,5 millones de emisiones de CO2 por año.

La segunda gran conclusión del estudio, en términos de seguridad, es que el sistema TPMS, en tanto que facilita que los neumáticos se mantengan dentro de sus niveles idóneos de presión de neumáticos, ayuda a reducir significativamente la cifra de fallecidos y accidentes en las carreteras europeas.

TÜV SÜD Atisae realizó el estudio de campo sobre la presión de los neumáticos y la utilización de sistemas TPMS (sistema de monitorización de la presión de los neumáticos) inspeccionando un total de 420 turismos. Se escogió España para realizar el análisis al ser considerada una región idónea debido a sus condiciones climatológicas, las cuales no requieren cambio de neumáticos de invierno a verano.

Desde 2014, la legislación europea establece la obligatoriedad de que todos los vehículos nuevos de la Unión Europea cuenten con sistemas de control de presión de neumáticos TPMS. Por ello, era de interés para el organismo europeo Oica desarrollar un estudio que permita conocer el alcance y cumplimiento de los sistemas TPMS.