La probabilidad de que el coche no arranque en invierno crece un 18% y la de que el sistema eléctrico falle aumenta un 27%, mientras que las averías se disparan conforme las temperaturas van cayendo, según datos de la aseguradora AXA recogidos por Shell. Además, las estadísticas de accidentes de coche recopiladas por RACE muestran que alrededor del 30% de los fallecidos y de los heridos por accidentes de tráfico en España se producen en invierno.

Thierry Neuville, piloto de la escudería de rallies Hyundai Shell Mobis World Rally Team, explica que antes de salir de viaje, además de revisar desde los frenos y los niveles de líquidos hasta las luces y los neumáticos, es muy importante comprobar también el estado del aceite del motor, prestando especial atención a la viscosidad y al nivel de calidad del aceite.

Algunos aceites de motor sintéticos se fabrican con fórmulas de baja viscosidad y fricción, lo que ahorra combustible y permite que el aceite conserve la liquidez incluso en días fríos de invierno. Esto ayuda a que el aceite necesite menos tiempo para llegar hasta los puntos más recónditos del motor y lo protege desde el momento del arranque.

“Pero no todos los aceites de motor son iguales. El aceite de motor Shell Helix 0W fluye hasta tres veces más deprisa, lo que facilita el arranque y acelera el calentamiento del motor”, indican desde la marca, que indica lo que hay que tener en cuenta para conducir este invierno:

  • Planificar el viaje. La mejor manera de afrontar un viaje en condiciones invernales es conocer lo que podemos encontrarnos durante el trayecto, así que es importante revisar la previsión meteorológica y analizar los posibles puntos problemáticos a lo largo de la ruta. Si estás en zonas con nieve, antes de partir, es importante dedicar diez minutos a retirar el hielo o la nieve del parabrisas, así como toda la nieve del resto del vehículo.
  • Revisar el vehículo. Desde los neumáticos hasta las escobillas del limpiaparabrisas pasando por las luces y la batería, es esencial comprobar todos los elementos del vehículo que puedan verse afectados por el frío. Por ejemplo, las bajas temperaturas pueden mermar la capacidad de la batería y el dibujo de los neumáticos puede ser insuficiente para lograr un buen agarre a la carretera.
  • Tener todos los líquidos al máximo nivel. Llenar el depósito de combustible, revisar el estado y el nivel del aceite del motor, y si está por debajo de lo normal, añadir aceite hasta completar su capacidad. El aceite de motor Shell Helix 0W proporciona protección para el motor incluso en temperaturas extremas, facilita el arranque en invierno y acelera el calentamiento del motor. Comprobar también los niveles de refrigerante para mantener el motor en funcionamiento y no olvidar cambiar el líquido limpiaparabrisas por uno de tipo anticongelante para evitar que el líquido quede helado durante las noches más frías.
  • Mantener el coche limpio. Limpiar el coche en invierno puede parecer absurdo ante el aluvión de barro, polvo y agua sucia de los charcos. Sin embargo, es importante que el coche esté limpio (y visible para los demás conductores), así como evitar la corrosión que provoca la sal esparcida por la superficie de la calzada para facilitar un mejor agarre de nuestros neumáticos.
  • Salir bien preparado. No hay que olvidarse de coger un kit con herramientas, así como llevar prendas de abrigo o mantas y un cargador para el teléfono móvil. Llevar también un triángulo de advertencia, un kit de primeros auxilios, un chaleco reflectante, un cable para remolcar, un extintor de incendios, una rueda de recambio lista para ser usada (con las llaves necesarias para aflojar los pernos de rueda y un gato hidráulico) y un juego de cables de arranque o un arrancador de baterías.