El Consell de Mallorca contempla la recogida de unas 1.000 toneladas anuales de neumáticos fuera de uso de aquí al año 2020. El objetivo es destinar este voluminoso residuo a la producción de energía eléctrica mediante su utilización como combustible de la incineradora de Son Reus.

Sobre este aspecto, el informe de sostenibilidad ambiental indica que "el aprovechamiento energético de los neumáticos mejora la eficiencia de la planta de incineración y permite una mayor producción eléctrica, que debería repercutir en un ingreso adicional que abaratará la tarifa que abona el ciudadano".

"De forma indirecta la mayor producción eléctrica a partir de residuos como los neumáticos reduce el consumo de combustibles fósiles necesarios para generar esta energía y, por lo tanto, puede tener un impacto potencial positivo también sobre los recursos naturales", agrega.

El director insular de residuos, Antoni Serra, considera que las 1.000 toneladas anuales de neumáticos es la producción anual de toda la isla, que será destinada en su totalidad a la planta incineradora.

Serra recuerda, en este sentido, que la energía que producirán estos neumáticos mediante la incineradora se "podrá considerar que es energía renovable".