La Federación Internacional de Automovilismo realizó un estudio para la protección de los circuitos de Fórmula 1 que llegó a la siguiente conclusión: la misma barrera de neumáticos puede multiplicar por cinco su capacidad de absorción en función de su colocación y fijación. Así se consigue que el conjunto de neumáticos se comporte como un sólo elemento, aumentando la disipación de energía por la transferencia de inercia y el rozamiento de los neumáticos entre ellos y el suelo, impidiendo que salgan despedidos tras un impacto.

De esta forma, en 100 metros de barrera protectora se pueden reutilizar 600 neumáticos, apilados y entrelazados listos para absorber la energía cinética de un vehículo en caso de accidente, con la ventaja de ser una solución económica, ecológica y adaptable a cualquier trazado del circuito.

TNU continúa con su campaña de información y concienciación sobre el reciclaje y tratamiento de los neumáticos usados. Bajo el título "¿Sabías qué…?", pone en conocimiento del gran público todo aquello que hay detrás del proceso de reciclado de los neumáticos fuera de uso y cómo se transforman en las muy diversas aplicaciones que tienen en nuestra vida diaria.

A través de sencillas equivalencias, TNU muestra de forma didáctica y directa qué se hace con ellos una vez quedan fuera de uso y en qué son reciclados, como césped artificial, pistas de atletismo, losetas, carreteras más seguras con base de goma, etc., o lo más ecológico, reciclarlos en nuevos neumáticos. Además, hace hincapié en las ventajas medioambientales que representa darles una segunda vida, tanto en ahorro de emisiones de CO2 a la atmósfera como consumo de petróleo.

Fuente: "Barrier Testing" de Peter Wright y Andrew Mellor.