Tanto la venta de coches como los talleres oficiales viven un excelente momento en el segundo mercado del automóvil mundial, el de los Estados Unidos.

Este último segmento ingresó el pasado año 97.000 millones de dólares (alrededor de 85.500 millones de euros), un 5,9% más que un año antes, informa la patronal de los concesionarios estadounidenses NADA.

De hecho, el número de reparaciones ascendió a los 258 millones en 2015, frente a los 235 de 2014. Como media, cada taller de un concesionario registró unas ventas de 5,9 millones de dólares (poco más de 5,2 millones de euros), un 4,9% más.

La actividad del taller, por reparación y venta de piezas, supuso unas ganancias de 363.000 euros de media por concesionario. La rentabilidad media, incluyendo todas sus áreas de actividad, fue de 1,1 millones de dólares. De esta manera, el taller es nueve veces más rentable que el departamento de coches nuevos y cinco veces más que el de usados.