Laurent Père et Fils, uno de los principales distribuidores independientes de recambios en Francia, fue puesto en liquidación obligatoria. Al no haberse validado ninguna oferta de adquisición por la jurisdicción comercial de Saint-Etienne, el Tribunal de Comercio ordenó la liquidación de la empresa puesta en quiebra en octubre pasado. La compañía tenía 155 empleados y registró una facturación de 40 millones de euros en 2018.

Fundada en 1937, Laurent Père & Fils, que tenía alrededor de sesenta puntos de venta de repuestos multimarca para profesionales de la automoción, ha sufrido una importante reestructuración en este sector durante la última década, con la llegada de nuevos actores al mercado.

A finales de noviembre, el grupo Stéphane Laurent, al que pertenece, vendió a una empresa conjunta, formada por Renault y Mobivia, su filial Exadis, que opera cerca de diez sitios de logística en Francia, con 150 empleados.