La distancia de frenado de un vehículo puede ser hasta diez veces mayor de lo normal cuando se circula por carreteras resbaladizas. Por eso, ZF Aftermarket quiere recalcar las razones por las que una revisión anual del vehículo es recomendable y muy importante para garantizar la seguridad en carretera.

Los sistemas de freno, dirección y suspensión de un vehículo figuran entre las partes más relevantes para garantizar la seguridad. Es de vital importancia que los frenos funcionen con eficacia y suavidad en todo el eje. Si una de las ruedas delanteras o traseras se bloqueara, el vehículo podría derrapar y girar sin control. Es conveniente que el taller revise el líquido de freno, las pinzas y los discos de freno. Después de limpiarlas con un detergente líquido de primera calidad, se debe comprobar si las pinzas de freno presentan signos de corrosión o de agarrotamiento de los pistones, dos factores que podrían provocar un recalentamiento de las pastillas y, por tanto, una pérdida de eficiencia progresiva de los frenos.

Por su parte, el líquido de freno es parte esencial del proceso de frenado y, por eso, se debe revisar con regularidad. Si se ha acumulado humedad y suciedad en el líquido de freno, o si su nivel es muy bajo, se puede producir un fallo de los frenos. ZF Aftermarket recomienda revisar el líquido de frenos una vez al año utilizando un comprobador del líquido de frenos de alto rendimiento. Este tipo de dispositivos determinan en sólo unos segundos el punto de ebullición real del líquido de frenos propiamente dicho, en vez del contenido de agua del mismo, como hacen los medidores de humedad. Además, el líquido de frenos se debe cambiar máximo cada dos años.

También se debe comprobar si los discos de freno presentan indicios de una oxidación o desgaste excesivo. Si se aprecian chasquidos o ruidos metálicos durante la frenada, deberán cambiarse las pastillas de freno. Además, es preciso asegurarse de que el grosor de las pastillas es claramente superior al mínimo exigido. A veces, no se les presta la atención necesaria a los cables del freno de mano. Si su revestimiento exterior está dañado, puede entrar agua en el cable. Cuando la temperatura desciende por debajo de los cero grados, esta agua se congela y limita el movimiento del cable del freno de mano. En casos extremos, es posible incluso que el freno de mano deje de funcionar.

Por otro lado, un funcionamiento impecable de los amortiguadores también es más importante que nunca cuando se circula por carreteras resbaladizas o heladas durante los meses de invierno. Por esta razón, los expertos de ZF Aftermarket recomiendan que se revise también el estado de los amortiguadores en invierno. Y es que si no funcionan correctamente, se alargará la distancia de frenado. Además, el vehículo perderá estabilidad en las curvas y se reducirá la eficiencia de los sistemas electrónicos de seguridad, como el programa electrónico de estabilidad o el sistema antibloqueo de frenos.

Si fuera necesario cambiar los amortiguadores, deberán cambiarse juntos los dos amortiguadores de un mismo eje, un trabajo reservado a los expertos del taller. Los profesionales también saben que cuando se cambian los amortiguadores se deben revisar todos los demás componentes del sistema de amortiguación: los soportes del puntal de suspensión, los topes de compresión o los tubos de protección. Porque un fallo de cualquiera de estos componentes puede provocar las mismas anomalías durante la conducción que un amortiguador en mal estado.

El uso de piezas de primera calidad de los equipos originales, diseñadas y fabricadas por expertos, es otra de las opciones que la compañía recomienda a la hora de garantizar la seguridad de un vehículo. ZF Aftermarket contribuye a mejorar la seguridad del tráfico por carretera con una amplia gama de productos con la calidad de los equipos originales: frenos de TRW, amortiguadores de Sachs y componentes de Lemförder para el chasis y la dirección.