Un total de 7,2 millones de lectores alemanes de las revistas Auto Bild, Auto Motor und Sport, Auto Zeitung y Motor Klassik han elegido a Liqui Moly como la mejor marca de aceite. En palabras de Ernst Prost, director gerente de la firma, “los buenos resultados en las votaciones de lectores son muy importantes para nosotros, porque se trata de una elección democrática que refleja francamente cuál es la situación”.

El sector del aceite de motor está dominado por las grandes multinacionales. Y así, con todo, una empresa mediana alemana logra otra vez imponerse, como David a Goliat, tanto en el mercado como en la satisfacción de sus clientes. “Si durante casi una década te eligen mejor marca de aceites no es por casualidad”, apunta Günther Hiermaier, director de Ventas nacionales y Austria. “Este es el fruto del duro trabajo en equipo de todos y cada uno de los 850 empleados”, añade.

La popularidad de Liqui Moly es el resultado de muchas otras campañas publicitarias y también de las diversas actividades de patrocinio por todo el mundo. Durante los últimos meses, esta marca se ha dejado ver por numerosos eventos del deporte de invierno. El reconocimiento de la marca seguro que es importante, pero las monedas de cambio son la calidad y la innovación. Por esta misma razón, la empresa invierte millones en investigación y desarrollo cada año. En 2017 fueron 5,3 millones.